La salud de los hijos es una de las principales preocupaciones de los padres. Cuando los chicos se enferman, es natural que se sientan ansiosos y hasta desesperados por ayudarlos a sentirse mejor lo más rápido posible. Sin embargo, la pediatra de la Universidad de Harvard, Kelly Fradin explica que, en algunas ocasiones, en ese afán por cuidar a los hijos, a veces se cometen errores que pueden no ser la mejor opción para su recuperación.
Atención padres: Harvard explica 5 errores a la hora de atender a un hijo enfermo
En el afán por cuidar a los hijos, a veces se cometen errores que pueden no ser la mejor opción para que los niños se recuperen óptimamente.
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Harvard: 5 errores a la hora de atender a un hijo enfermo.
Harvard: cuáles son los errores más comunes de los padres con sus hijos enfermos
1. Despertar a los niños con fiebre para darles medicación
Uno de los errores más comunes es despertar a los niños que tienen fiebre mientras duermen para administrarles medicación. La fiebre es una respuesta natural del cuerpo a la infección y, en la mayoría de los casos, no es necesario despertar al niño para darle medicamentos. Interrumpir su sueño puede hacer que se sientan más incómodos y prolongar su recuperación. En lugar de esto, es mejor seguir las pautas de dosificación recomendadas por el médico y administrar la medicación cuando el niño esté despierto.
2. Dar medicamentos para controlar la fiebre sin necesidad
Otro error común es dar medicamentos para controlar la fiebre de manera indiscriminada. La fiebre es una respuesta del cuerpo para combatir la infección, y en muchos casos, no es necesario bajarla inmediatamente. Es importante recordar que la fiebre en sí misma no es peligrosa, sino un síntoma de una enfermedad subyacente. Solo se deben administrar medicamentos para la fiebre si el médico lo recomienda o si la temperatura es muy alta y el niño se siente incómodo.
3. Centrarse en la apariencia del niño en lugar de la temperatura
Uno de los errores más comunes es enfocarse en la apariencia del niño en lugar de la temperatura cuando están enfermos. Es importante recordar que la fiebre es un indicador relevante de la salud del niño, y no debe ser descuidada. A menudo, las madres pueden preocuparse más por la apariencia física del niño, como su palidez o cansancio, y subestimar la importancia de controlar la fiebre. Mantener un equilibrio y prestar atención tanto a la temperatura como a la apariencia del niño es esencial para brindar el cuidado adecuado. Si el niño muestra signos de fiebre alta o está muy incómodo, se debe tomar en cuenta la fiebre como un indicador importante de su estado de salud.
4. Usar solo miel para aliviar la tos (y nada más)
La miel es un remedio casero efectivo para aliviar la tos, pero no es la única solución. Algunas madres confían exclusivamente en la miel para tratar la tos de sus hijos, pero es importante recordar que hay otros medicamentos de venta libre y recetados que pueden ser más efectivos en casos graves de tos. Consultar con un pediatra antes de usar cualquier tratamiento es fundamental para garantizar la salud de los niños.
5. No medir los medicamentos en cucharitas
Medir los medicamentos de forma precisa es esencial para garantizar la seguridad de los niños. Usar cucharitas de cocina para medir medicamentos puede llevar a dosificaciones incorrectas, lo que podría ser peligroso. En su lugar, siempre debemos utilizar dosificadores en milímetros proporcionados con los medicamentos o pedir al médico o farmacéutico que nos indique la dosis exacta a administrar.






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