En Corte Charcutería, la elaboración propia, la trazabilidad de las carnes y una carta versátil construyen una propuesta gastronómica que combina oficio charcutero, técnica y creatividad.
En el barrio de Belgrano, una esquina dedicada al universo de la carne propone una experiencia que integra restaurante, cafetería y mostrador de charcutería artesanal. Se trata de Corte Charcutería, cuya propuesta combina producción propia, conocimiento técnico y una mirada contemporánea sobre la tradición europea de los chacinados, con una oferta pensada para distintos momentos del día: desde desayunos y almuerzos hasta tapeos y cenas.
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El espacio abrió sus puertas en 2022 y está impulsado por cuatro socios vinculados al sector: Marcelo y Pablo Abritta, responsables del Frigorífico Fura; el maestro charcutero y técnico en alimentos César “Wilson” Sagario y el chef Santiago Garat, formado junto a Francis Mallmann y con trayectoria internacional.
El interiorismo estuvo a cargo de la diseñadora Eme Carranza, quien desarrolló un ambiente que dialoga con las charcuterías europeas tradicionales. Predominan los tonos blancos, verdes y marrones, acompañados por madera, cuero y barras con butacas que invitan a comer de manera distendida. Entre luminarias de neón y detalles lúdicos -como lámparas con forma de embutido-, el salón propone un clima informal donde conviven restaurante y tienda gastronómica.
Menú completo de Corte Charcutería
El producto es el eje central de la propuesta de Corte Charcutería. En el mostrador se exhibe una amplia variedad de chacinados y salazones elaborados por Sagario a partir de carnes de distintos orígenes: cerdo, vaca, wagyu, cordero, aves e incluso pescados de mar y de río. La oferta incluye elaboraciones inspiradas en tradiciones criollas, españolas, francesas y centroeuropeas.
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Corte Charcutería.
Entre los curados se destacan preparaciones de larga maduración como bresaolas de Angus o wagyu, cecinas, speck, bondiolones, lonza o culatello. A esto se suman embutidos secos -spianatta, fuet, nduja, salames negros y finocchiona- además de morcilla asturiana, chorizos, terrinas, patés, leber y otros productos cocidos elaborados artesanalmente.
El mostrador también ofrece una selección de quesos de productores argentinos —desde variedades de cabra con hongos hasta brie, fontin, stracco, cheddar inglés o crotin- junto con vinos boutique y panes de masa madre de Atelier Fuerza, disponibles para llevar.
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Corte Charcutería.
En la mesa, la carta recorre distintas preparaciones que combinan la tradición charcutera con platos de cocina. Entre las opciones frías aparecen mousse de paté, tartare, paté de campaña y vitel toné, mientras que en los principales se pueden encontrar porchetta con pickles caseros, pastrón braseado, costilla ahumada, ribs, osobuco, pamplona o un trío de salchichas con chucrut.
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Corte Charcutería.
También hay milanesas, hamburguesas y chivito para compartir. La propuesta de Corte Charcutería se completa con platos calientes como croquetas, tortilla, morcilla, mbeyú o espárragos, además de guarniciones clásicas y postres como pavlova, torta vasca, flan y torta húmeda de chocolate.
Corte charcutería hamburguesa
Corte Charcutería.
Por la mañana, el espacio funciona además como cafetería con distintas preparaciones de café, huevos en varias versiones y una sección de charcutería especialmente pensada para el desayuno.
Como cierre de la experiencia, Corte Charcutería se presenta como un espacio versátil que acompaña distintos momentos del día, ya sea para una primera visita o para volver.
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