Cada 3 de noviembre se celebra el Día Mundial del Sándwich, una fecha ideal para rendir homenaje a una de las comidas más populares y versátiles del mundo.
Desde preparaciones con masa madre hasta versiones elaboradas con focaccia y panes artesanales, distintos locales apuestan por combinar texturas, ingredientes y técnicas para transformar una comida clásica en una experiencia gastronómica diferente.
3 de noviembre - Día Mundial del Sándwich.
Cada 3 de noviembre se celebra el Día Mundial del Sándwich, una fecha ideal para rendir homenaje a una de las comidas más populares y versátiles del mundo.
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Aunque el relleno suele llevarse toda la atención, el pan también cumple un papel fundamental en el sabor y la textura de cada preparación, con variedades que van desde las recetas tradicionales hasta opciones artesanales que marcan la diferencia.
Con locales en Palermo, Belgrano y Núñez, Café Mishiguene reúne una variedad de sándwiches inspirados en la cocina judía y de Medio Oriente, con panes que también forman parte de la identidad de cada preparación. Los pletzalej, de textura tierna y con cebolla, se rellenan con pastrón o guefilte fish, mientras que los bagels se sirven con lox de trucha o mesiva.
La carta suma sándwiches en pan de campo, como el de pastrón o el de schnitzel de pollo, y opciones en laffa, un pan plano que envuelve hummus, huevo, berenjena, tomate y pepino. Para completar el recorrido, los arayes de kebab de cordero llegan en pan pita tostado, con una combinación de sabores y texturas característica de la cocina de Medio Oriente.
En Villa Devoto, Umbral apuesta por los sándwiches artesanales con inspiración francesa, elaborados en panes baguette y de molde que acompañan distintas combinaciones de quesos, fiambres y vegetales. Entre las opciones en baguette se destaca el Brie-Jambon Moutarde, con brie, jamón cocido y mostaza Dijon, mientras que el Croque-Monsieur recupera un clásico de bistrot con jamón cocido, bechamel y gruyere.
La carta también incluye propuestas como el Chèvre-Miel, con queso de cabra, miel, nueces y rúcula, y el Saumon Fumé, que combina salmón ahumado, queso crema, eneldo y limón. Los sándwiches se sirven con chips de papa o batata y cuentan con versiones sin TACC.
En Alicia y el Gato, los sándwiches forman parte de una carta all day que reúne seis variedades elaboradas con panes propios, entre ellos brioche de masa madre, bagels, ciabattas y baguettes. Entre las opciones se encuentra el bagel de salmón ahumado, con queso crema, cebolla morada encurtida y palta; también, la ciabatta caliente de jamón crudo, rúcula, pesto, stracciatella y tomates cherry, y la baguette de roast beef, con lactonesa de tomate, rúcula y queso pategrás.
Para quienes prefieren una alternativa vegetariana, hay un sándwich de portobellos confitados, mostaza Dijon, mozzarella y gouda en pan brioche. Las preparaciones se sirven con papas rústicas y pueden acompañarse con café colombiano de especialidad, tés, licuados, limonadas o cócteles clásicos. La propuesta gastronómica se integra a un restaurante temático inspirado en el universo de Alicia en el País de las Maravillas, con jardines, pasadizos de ilusión óptica, mobiliario y vajilla vinculados a ese imaginario, además de talleres y actividades para distintas edades.
En Ítalo Ristorante, inaugurado en julio de 2026 en el Circolo Italiano, los panini forman parte de una carta que combina ingredientes italianos y preparaciones para distintos momentos del día. Entre las opciones está el Tramezzino di Prosciutto Crudo e Tapenade, con jamón crudo, pasta de aceitunas, tomates confitados, lechuga capuchina y alioli de ajo asado.
Otra alternativa es la Schiacciata di Mortadella e Stracciatella, que reúne pan crocante, mortadela italiana, stracciatella, rúcula y pesto de albahaca. La propuesta se completa con la Focaccia con Vegetali e Brie, elaborada con vegetales asados, brie fundido y pesto de tomates secos. El restaurante funciona bajo la conducción de Germán Ruberto, con Darío Gualtieri como chef, y presenta una cocina de raíces italianas con influencias francesas.
Las tres sedes de Tomate, ubicadas en Palermo Soho, Rosedal y Pilar, ofrecen sándwiches preparados con ciabattas artesanales a base de harina 000 y biga, un prefermento que utiliza un gramo de levadura por kilo de harina y fermenta en frío durante 48 horas.
Entre las variedades se encuentra el Mediterráneo, con stracciatella, vegetales asados, rúcula y pesto, y la versión con milanesa de bife de chorizo, que suma huevo frito, provolone y mayonesa de pesto. La carta también incluye trucha gravlax con palta, queso crema, eneldo y rúcula, además de pastrón con pepinillos, mayonesa de mostaza antigua y rúcula. Otra alternativa es el lomito, preparado con jamón cocido, mozzarella, cebolla caramelizada, huevo frito y lechuga.
En Felice, el restaurante de Sebastián “Coco” Carreño en Las Cañitas, los panuozzos recuperan una preparación tradicional de Nápoles y la región italiana de Campania. Se elaboran con la masa de las pizzas, que se estira en forma rectangular y se hornea hasta que comienza a inflarse; luego se abre y vuelve al horno con aceite de oliva para completar la cocción.
El procedimiento da como resultado un pan crocante por fuera y aireado en su interior. La carta presenta dos versiones: una con stracciatella, mortadela con pistachos y albahaca, y otra con prosciutto di Parma, rúcula, tomates cherry confitados y queso Sbrinz. La cocina abierta permite seguir de cerca la preparación de las masas y el trabajo de los pizzaiolos.
En Sole di Parma, los sándwiches ocupan un lugar central dentro de una propuesta que apuesta por la elaboración artesanal y la producción propia. Desde los rellenos hasta los panes, todo se prepara en el local. La mayoría de las opciones se sirve en focaccia de masa madre y harina orgánica, acompañada de papitas al horno, con combinaciones que incluyen pollo con salsa tonkatsu, vegetales asados con paté de hongos, prosciutto con bocconcino y tomates confitados, mortadela con pistacho y stracciatella, y carne desmechada al estilo Italian Beef.
La carta también incorpora dos alternativas en pan de sémola casero: el Hot Pastrami, con pastrami artesanal, fondue de queso y aderezo ruso, y el sándwich de atún, que combina vegetales frescos, mostaza Dijon y alioli de zucchini.
TACU Resto & Bowling es un nuevo espacio en San Fernando que combina gastronomía, cerveza artesanal y cinco pistas de bowling, ideal para compartir en familia. Entre las opciones de su carta, los sándwiches se destacan por sus ingredientes y preparaciones diferentes.
En primer lugar se encuentra el de bondiola desmechada en pan ciabatta, que se sirve con batatas pay, cebolla morada encurtida y salsa ranch. Para quienes prefieren una alternativa veggie, el sándwich vegano también lleva pan ciabatta, berenjenas ahumadas, tofu sellado, pesto rosso, rúcula y nueces, es ideal. Para acompañar, la carta ofrece una variedad de cervezas artesanales, cocktails clásicos y bebidas sin alcohol.
En Sifón Sodería elaboran sus propios panes y el pan brioche de calabaza es la base del sándwich de pollo frito. Su miga tierna y suave, con toques dulces, acompaña un relleno de pepinillos, sriracha, sésamo y repollo. Otra variedad es el sándwich de gírgolas, que se sirve en ciabatta clásica, de corteza crocante y miga aireada, con hummus, lechuga, tomate y cebolla encurtida.
En Sifoncito, el formato al paso de la marca en el Paseo La Plaza, también elaboran sus propios panes: la ciabatta clásica se utiliza para el sándwich de milanesa de gírgolas, con pepinillos, sriracha, sésamo y repollo, y para el de ternera braseada, con cebolla caramelizada, provoleta y alioli. Todos se sirven con papas fritas.
En el Día Mundial del Sándwich, Biasatti Pastificio Centrale, el espacio de los chefs Milton Bertoni y Stefanía Langford en Colegiales, propone celebrar este clásico con impronta italiana. Su línea de focaccias artesanales se elabora con biga, un prefermento que reposa durante 24 horas, y una hidratación del 75 %, técnica que permite lograr una miga aireada y liviana, con corteza crocante.
Entre los rellenos se destacan la mortadela con pistacho, pesto de albahaca, ricota cremosa y stracciatella; el prosciutto con rúcula y manteca de parmesano, y las berenjenas asadas con tomates secos, burrata y albahaca fresca. Además, el espacio ofrece una opción de vitel toné fuera de carta. Las focaccias se pueden disfrutar al paso o acompañadas por café de especialidad, limonadas y otras bebidas.
En el barrio porteño de Recoleta, Ortiz suma a su propuesta gastronómica una selección de sándwiches que reinterpreta clásicos de cafetería con una mirada contemporánea. La carta reúne opciones elaboradas con pan brioche, desde el tradicional tostado de jamón y queso hasta dos especialidades de origen francés: el Croque Monsieur y el Croque Madame, este último con pavita, queso, salsa bechamel y huevo frito.
La propuesta incluye también el Club Sandwich, preparado con pavita, panceta, lechuga y aderezo club, y una alternativa vegetariana que combina queso fontina, gírgolas, rúcula y alioli de tomate. Ubicado en el histórico espacio donde funcionó el restaurante Munich, Ortiz propone una experiencia gastronómica que recupera el espíritu de los encuentros porteños y acompaña distintos momentos del día, desde el desayuno y el almuerzo hasta la merienda y los encuentros al atardecer.