Los pueblos de Buenos Aires se volvieron una gran alternativa para quienes buscan escaparse por unas horas del movimiento de la Ciudad, pero sin tener que organizar un viaje muy largo. A pocos kilómetros de la Capital existen destinos donde todavía se encuentran calles arboladas, construcciones antiguas y una vida de campo.
Entre ellos se encuentra una pequeña localidad ferroviaria que atrae visitante por su gastronomía y oferta de turismo rural. Sus bodegones, almacenes recuperados, edificios históricos y caminos llenos de campos permiten organizar una escapada de fin de semana llena de buena comida y paseos tranquilos.
El pueblo perfecto para una escapada express.
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Dónde se ubica Abbott
Abbott pertenece al partido de Monte, en el noreste de la provincia de Buenos Aires. Se encuentra a la altura del kilómetro 92 de la Ruta Nacional 3, entre la Ciudad de Buenos Aires y San Miguel del Monte. El pueblo está rodeado por campos dedicados a actividades agrícolas y ganaderas, por lo que mantiene buena parte del paisaje característico de la llanura pampeana.
Su historia se debe a la llegada del ferrocarril, pero como pasó con numerosas localidades bonaerenses, el cierre de los ramales que impulsaban la actividad económica modificó la vida de la comunidad. En lugar de desaparecer, Abbott logró mantener su identidad con fachadas de ladrillo, casas antiguas, la antigua estación y los restaurantes de campo.
El pueblo que te enamora con su comida.
Gentileza - Facebook: Scooter Aventura
Qué se puede hacer en Abbott
La gastronomía es uno de los grandes motivos para conocer el pueblo. Abbott se volvió reconocido por sus bodegones y antiguos almacenes de ramos generales, donde se destacan las recetas de cocina tradicional bonaerense. Los visitantes pueden encontrar propuestas como:
- Asados
- Pastas caseras
- Picadas
- Embutidos regionales
- Platos tradicionales de campo
Entre los lugares conocidos aparece La Carpintería, además de otros restaurantes ubicados cerca de la plaza principal. Estos espacios mantienen el estilo de los viejos comercios rurales y forman parte de la identidad que el pueblo construyó alrededor de la comida. Después del almuerzo, una de las mejores opciones es recorrer la antigua estación ferroviaria, que sigue siendo uno de los símbolos principales de Abbott y funciona como referencia para conocer la historia de la localidad.
El recorrido puede seguir entre casas centenarias y la Capilla Santa Margarita de Alacoque, otro de los edificios que todavía luce gran parte del patrimonio arquitectónico local. Quienes prefieren las actividades al aire libre pueden hacer paseos en bicicleta o cabalgatas por caminos rurales.
El destino perfecto para desconectarse.
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Cómo ir hasta Abbott
Llegar desde la Ciudad de Buenos Aires en auto es fácil y el primer tramo se hace por la Autopista Ezeiza-Cañuelas hasta llegar a Cañuelas. Desde ahí mismo hay que continuar hacia el sur por la Ruta Nacional 3, el acceso a Abbott está señalizado a la altura del kilómetro 92.
El viaje completo demora una hora y 15 minutos, dependiendo de las condiciones del tránsito, lo que permite salir por la mañana, almorzar en alguno de sus bodegones, recorrer el casco histórico y volver durante la tarde. También existen micros de media y larga distancia que circulan por la Ruta 3 rumbo a destinos como Monte, Las Flores o Azul.