6 de octubre 2026 - 16:22

La Pequeña Berlín que Leandro N. Alem proyecta entre monumentos, tilos y memoria cultural

El proyecto urbanístico incorpora una réplica transitable de la Puerta de Brandeburgo y calles inspiradas en Berlín. El predio estuvo durante medio siglo atravesado por un litigio y ahora será integrado con el Parque de la Ciudad y el futuro Parque del Centenario.

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Leandro N. Alem avanza con un proyecto urbano que busca darle un nuevo uso a 33 hectáreas ubicadas en el centro de la ciudad. La iniciativa, denominada “Pequeña Berlín”, contempla una urbanización abierta con calles, espacios verdes y monumentos inspirados en la capital alemana, en un predio que fue recuperado después de cinco décadas de disputa judicial entre los herederos de Germán Kordts.

Uno de los elementos centrales será la réplica transitable de la Puerta de Brandeburgo, que convertirá a Alem en la tercera ciudad del mundo con una reproducción de este tipo, según el proyecto. El acceso estará diseñado para que vehículos y peatones puedan atravesarlo, mientras que la estructura utilizará hormigón, mampostería y revestimientos que buscarán reproducir el aspecto de piedra arenisca del monumento original.

Impulsada bajo la gestión del intendente Matías Sebely, la iniciativa se inscribe en el marco del centenario de la ciudad y responde a una visión orientada a rememorar la historia y la génesis de los primeros pioneros que forjaron la localidad. Desde el municipio, el proyecto busca tender un puente entre el pasado fundacional y el futuro urbano, transformando la memoria de aquellas familias inmigrantes en un espacio cívico que combine identidad colectiva, desarrollo y atractivo turístico.

El nuevo sector no estará planteado como un conjunto de monumentos aislados, sino como un barrio integrado al trazado existente. El proyecto toma como ejes las avenidas Maipú y Kordts y suma una avenida Unter den Linden y una calle Tiergarten, además de conexiones con el Parque de la Ciudad y el Parque del Centenario.

Calles y espacios verdes con nombres de Berlín

La avenida Unter den Linden tendrá un papel central dentro del nuevo diseño. En Alem atravesará longitudinalmente el barrio entre cuatro hileras de tilos donados por una empresa alemana y contará con veredas amplias, bancos, paradas de colectivos y luminarias, mientras que la señalización estará escrita en castellano y alemán.

El proyecto también incorpora una réplica de la Columna de la Victoria, que estará rodeada por los senderos verdes del Parque del Centenario. A diferencia de la construcción original, ubicada en Berlín, la versión misionera tendrá dimensiones menores, aunque conservará elementos reconocibles como el capitel y la figura de la Victoria alada.

El Puente de Lutero y el Memorial Konrad Adenauer completarán el recorrido temático, aunque no serán reproducciones exactas. En el caso del puente, la propuesta será representarlo mediante una calle temática, mientras que el memorial funcionará como un paseo cultural vinculado con la figura del excanciller alemán.

De la ciudad misionera a la memoria alemana

La elección de estos nombres y monumentos remite a la presencia de inmigrantes germanos en la historia de Alem. El proyecto plantea recuperar esa relación a través de un espacio urbano que combine la nueva urbanización con referencias a la cultura y al paisaje de Berlín, en una ciudad cuyos descendientes todavía mantienen ese vínculo con sus antepasados.

La referencia principal es la Puerta de Brandeburgo, cuya construcción comenzó en 1788 y terminó en 1791, bajo el reinado del prusiano Federico Guillermo II. El arquitecto Carl Gotthard Langhans tomó como inspiración los Propileos de la Acrópolis de Atenas y el monumento fue concebido originalmente como parte de una transformación urbana de Berlín.

Con el paso de los siglos, aquella puerta atravesó diferentes etapas de la historia alemana y terminó adquiriendo un significado mucho mayor que el de un acceso urbano. La historia del proyecto de Alem toma precisamente esa transformación como referencia para convertir un conjunto de calles, parques y monumentos en un espacio que vincule la identidad local con la herencia cultural de los inmigrantes.

La avenida Unter den Linden sigue esa misma lógica. El histórico bulevar berlinés, cuyo nombre significa “Bajo los tilos”, fue destruido en gran parte durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente reconstruido durante la Guerra Fría, cuando Berlín estaba dividida entre los sectores occidental y soviético.

La Columna de la Victoria, por su parte, comenzó a construirse en 1864 y fue diseñada por Heinrich Strack. Originalmente estuvo frente al Reichstag, pero en 1938 fue trasladada al Tiergarten por el régimen nazi como parte del proyecto urbanístico Germania, y actualmente constituye uno de los puntos panorámicos más reconocibles de Berlín.

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