Todo lo que tenés que saber para el mantenimiento de jardines y espacios verdes

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¿Cada cuánto regar? ¿En qué momento cortar el pasto? ¿Para qué podar un árbol? ¿Es necesario abonar la tierra?

Cuando pensamos en el mantenimiento de los espacios verdes quizá no tenemos en cuenta que involucra una gran cantidad de tareas. Además de la limpieza y jardinería en general, tenemos que barrer hojas y residuos en parques y jardines, quitar los cardos y otras hierbas perjudiciales para mejorar la calidad de la tierra y el césped, colocar el abono antes y durante la época de floración, regar, revisar el césped para conservarlo en buen estado, controlar las plagas, hacer el mantenimiento de elementos decorativos como fuentes, y la lista puede seguir.

Recomendamos siempre externalizar la conservación de espacios verdes a empresas profesionales porque la limpieza de estos lugares requiere de experiencia y conocimientos específicos según diversas variables como la estación del año, el clima, el uso que se le dé a los espacios, entre otros. Es muy importante contar con el asesoramiento de un experto para mantener óptimo, sano y limpio estos lugares.

¿Cómo mantener en buenas condiciones el jardín?

Lo primero que hay que hacer es elegir el césped adecuado considerando el clima, el tipo de suelo y el uso que se le va a dar. La primavera y el otoño son las estaciones ideales para su siembra. Sin embargo, hay que considerar que, antes de plantar, es imprescindible analizar el terreno para disponer de un buen drenaje y estudiar el sistema de riego que más conviene utilizar. Luego de la siembra, hay que regar de 2 a 3 veces diarias para que el suelo se humedezca lo suficiente y, cuando el césped alcanza los 2 centímetros de altura, hay que disminuir el riego progresivamente.

El sustrato es la base del éxito. Debe ser un medio de cultivo aireado y esponjoso, con una muy buena capacidad de drenaje y que no compacte excesivamente. Se recomiendan suelos arenosos, que se pueden conseguir aportando arena a la zona donde se implanta el césped, pero también es necesaria una buena proporción de materia orgánica.

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El corte del césped es uno de los principales trabajos de mantenimiento de jardines, ya que con esta técnica podemos darle más fuerza: al limitar su crecimiento la hoja se hace más gruesa y resistente. Por otro lado, si se lo deja crecer demasiado puede llegar a espigarse, debilitarse y morir. Otro de los motivos por los que se recomienda hacerlo es que con el corte periódico se consigue erradicar o limitar malas hierbas que pueden crecer en el jardín. Lo más conveniente es cortar cada vez en una dirección diferente para que la raíz no siempre se apoye en la misma orientación.

El riego es un aspecto fundamental para mantener el jardín verde y sano. Hay que evitar programar el riego durante las horas de más sol, ya que se desaprovecha agua por la evaporación y puede quemar el césped.

El césped necesita de muchos nutrientes, especialmente nitrógeno. Es por ello que se deben aportar buenas proporciones de fertilizantes ricos en este compuesto que, además de ofrecer una nutrición óptima durante un largo periodo, reducen el riesgo de aparición de enfermedades. Además, para mantenerlo con el mejor crecimiento, es aconsejable abonar el jardín cada cuatro o cinco semanas y, como suplemento, aplicar fertilizantes orgánicos.

¿Y qué hacer cuando el césped se arruina? En los momentos que es imposible recuperar el buen estado del césped o en los que alguna zona queda muy deteriorada, hay que resembrar. Para eso hay que eliminar todo lo que esté en mal estado y remover la tierra para airearla. Se puede optar por plantarlo en semillas, que llevará más tiempo, o colocarlo en panes.

¿Cómo mantener vigorosos a los árboles?

Durante los meses de otoño e invierno es un buen momento para realizar poda en árboles, ya que en esta época se produce un descenso en el metabolismo de las plantas, y con ello el impacto de cortar parte de su estructura leñosa es menor. Las podas anuales de ramas hacen que las raíces se desarrollen mucho menos.

El objetivo es eliminar las partes dañadas o enfermas, pero ¡cuidado! Una poda mal realizada puede llegar a causar la muerte de una planta. En cambio, hecha de la manera correcta da fuerza y vigor, mejora la floración y desarrollo, y favorece la adecuada distribución de las ramas, de modo de garantizar que la luz del sol llegue también al interior de la planta.

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Nuestro personal está en constante formación y capacitación para aplicar los procedimientos más adecuados en la limpieza de espacios verdes, así como la instalación de sistemas de riego y la provisión de materiales como tierra vegetal o plantas.

(*) Gerente comercial de Interlim Argentina.

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