13 de mayo 2025 - 20:30

No basta solo con ejercicios: los consejos para tener un cerebro más joven

Si bien una rutina de ejercicios es saludable para el cuidado del cuerpo, proteger la mente también es necesario para un vida fitness.

Entrenamiento para el cuerpo y el cerebro.

Entrenamiento para el cuerpo y el cerebro.

Implementar una rutina de ejercicios saludable es vital para mejorar nuestro estilo de vida. El fortalecimiento del cuerpo y la agilidad que brinda la actividad física mejora significativamente nuestro bienestar. Sin embargo, el cuidado del cerebro es igual de importante. Para eso, la fórmula no es tan diferente, pero hay que tener en cuenta algunas actividades.

En lo que respecta al ejercicio y la alimentación, el cuidado de la mente es bastante similar al del cuerpo. La realización de actividad física y una dieta equilibrada contribuyen enormemente a la regeneración de las células cerebrales y el rejuvenecimiento del órgano. Pero también es importante añadirle una actividad de carácter intelectual a la rutina.

Fitness

Además de los ejercicios: los hábitos clave para un cerebro joven y rápido

El factor neurotrófico derivado del cerebro, también conocido como BDNF, es una proteína que contribuye con el crecimiento y reparación de las células nerviosas del cuerpo. También impulsa la creación de nuevas neuronas para mejorar la capacidad de adaptación y aprendizaje. Para mejorar el funcionamiento del BDNF, hay ciertos hábitos a tener en cuenta:

  • Realizar Actividad Física: se recomienda incluir un entrenamiento intensivo, al menos, una vez por semana. Si se hace ejercicios con mayor frecuencia y duración, se elevan los niveles de BDNF y disminuyen los cambios asociados al envejecimiento.
  • Incorporar una alimentación saludable: los alimentos ricos en nutrientes, vitaminas y minerales, como pueden ser frutas, vegetales, legumbres o cereales integrales, ayudan a estimular la producción de esta proteína en el cerebro. Además, algunos especialistas consideran que el ayuno reduce el consumo de productos altamente calóricos y permite alcanzar períodos de descanso más prolongados que favorecen con la recuperación del cuerpo.
  • Evitar carbohidratos refinados: la ingesta excesiva de azúcar y grasas saturadas genera que se vaya perdiendo la capacidad de aprendizaje con los años de manera más acelerada, y acrecenta la posibilidad de enfermedades degenerativas.
  • Socializar: interactuar con otras personas tiene consecuencias muy positivas, desde temprana edad. Favorece a la toma de decisiones y a que los desafíos sean afrontados de una mejor manera.
  • Dormir bien: las personas con trastornos del sueño tienden a tener los niveles del Factor Neurotrófico muy bajos, y esto les impide alcanzar una mayor concentración durante el día. Lo ideal es tener ciclos de descanso de al menos 7 horas.

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