El lavarropas es uno de los electrodomésticos más usados en cualquier hogar. Su función principal es dejar la ropa limpia, pero con el paso del tiempo puede aparecer un aroma desagradable en el interior.
Por qué mi lavarropas tiene mal olor y para qué sirve limpiarlo con bicarbonato
Si el equipo deja un aroma raro en la ropa, existe un método muy fácil con un polvo de cocina que ayuda a mantener el interior limpio.
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El lavarropas puede acumular bacterias que producen mal olor en tu ropa, pero son muy fáciles de eliminar.
Este problema suele desconcertar a la gente porque muchas personas creen que el equipo se limpia solo durante cada ciclo. Pero en realidad, hay distintos factores que provocan la acumulación de residuos y humedad, lo que produce ese olor poco agradable.
Por qué el lavarropa huele mal
El origen del problema suele estar relacionado con los restos de jabón, humedad y bacterias que se acumulan dentro del aparato. El tambor, las gomas y el cajón del detergente son las zonas donde más residuos se concentran.
Una causa frecuente aparece cuando la puerta queda cerrada después de cada lavado. El interior mantiene humedad durante varias horas y ese ambiente favorece la aparición de moho. Con el tiempo, ese olor puede trasladarse a la ropa.
Otra razón habitual se vincula con el exceso de productos de lavado. Cuando se agrega demasiado detergente o suavizante, parte del líquido queda adherido en las paredes internas del equipo. Estos restos se mezclan con pelusas o suciedad de la ropa y generan un ambiente perfecto para bacterias.
Los ciclos de lavado con agua fría también influyen. Las temperaturas bajas ayudan a ahorrar energía, pero no siempre eliminan completamente los residuos ni los microorganismos. Con el paso de los meses, esa acumulación provoca el aroma desagradable.
El filtro del aparato también puede ser un punto crítico, ya que ahí mismo se juntan pequeños objetos, fibras textiles y restos de jabón. Si no se limpia diariamente, se transforma en otra fuente de olor.
Bicarbonato como ingrediente estrella: cómo hacer limpieza profunda
El bicarbonato de sodio se convirtió en uno de los aliados más conocidos para la limpieza doméstica. Su capacidad para neutralizar olores es lo que lo vuelve perfecto para higienizar el interior del lavarropas. Para una limpieza profunda se recomienda iniciar con el tambor vacío. Primero se agregan varias cucharadas de bicarbonato dentro del equipo y después se ejecuta un ciclo largo con agua caliente.
La combinación del calor con este polvo ayuda a desprender residuos de detergente, sarro y bacterias acumuladas. Al finalizar el lavado, el interior suele quedar mucho más limpio y sin olores fuertes. También hay que revisar el cajón del detergente y las gomas, ya que en esas zonas se puede aplicar una mezcla de agua tibia con bicarbonato.
Cómo prevenir el mal olor en el lavarropa
Mantener el aparato en buen estado no es difícil. Uno de los hábitos más efectivos para dejarlo limpio consiste en dejar la puerta entreabierta después de cada lavado. Ese gesto permite que circule aire dentro del tambor y reduce la humedad acumulada.
También hay que controlar la cantidad de detergente y suavizante. Una dosis mayor a la recomendada genera residuos que quedan adheridos en distintas partes del equipo. Además hay que hacer un lavado con agua caliente cada cierto tiempo para eliminar bacterias que sobreviven en ciclos fríos.
La limpieza periódica del filtro también es fundamental, ya que este componente retiene pelusas y partículas que llegan con la ropa.
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