1 de febrero 2023 - 00:01

Los sindicatos de Francia sacaron otra vez a las calles su rechazo a Macron y su reforma jubilatoria

El presidente liberal hace oídos sordos y avanza con su idea de asimilar la realidad del sistema previsional a la de otros países europeos.

REFRIEGAS. Aunque se desarrollaron mayormente en calma, las protestas contra la reforma previsional en París registraron momentos de tensión.
REFRIEGAS. Aunque se desarrollaron mayormente en calma, las protestas contra la reforma previsional en París registraron momentos de tensión.

París - Cientos de miles de personas protestaron de nuevo ayer en las calles de Francia contra la reforma jubilatoria del presidente liberal Emmanuel Macron, decidido a aprobarla en el Parlamento a pesar del creciente rechazo popular. Las dos medidas que concitan mayor descontento son el retraso progresivo hasta 2030 de la edad de jubilación de 62 a 64 años y el adelanto a 2027 de la exigencia de aportar 43 años –y no 42 como ahora– para cobrar una jubilación completa. “No quiero trabajar más tiempo, tengo un trabajo duro y ya voy a estar destrozada a los 62 años. No es viable ni física ni moralmente”, dijo Sylvie Dieppois, una ayudante de cocina que manifestó en Ruan (noroeste).

La incógnita en esta nueva jornada de protestas era si los sindicatos lograrían movilizar más gente que el 19 de enero, cuando 1,12 millones de personas manifestaron, según las autoridades y el doble para los sindicatos. Las cifras oficiales finalmente apuntaron a una participación ligeramente al alza, lo mismo que las de los sindicatos.

La marcha en París registró algunos choques con las fuerzas de seguridad, que se saldaron con 18 detenidos, según la policía. Las autoridades desplegaron 11.000 agentes en el país, de los cuales 4.000 en la capital.

Temas

Los manifestantes piden que el Gobierno dé marcha atrás con su propuesta de endurecimiento de las condiciones para el acceso a una pensión completa, mientras que la primera ministra, Élisabeth Borne, advirtió que el retraso a 64 años “ya no es negociable”.

La oposición de izquierda pidió una virtual “moción de censura popular” en las calles. “Estamos viviendo un día histórico. El señor Macron está seguro de perder”, dijo su líder Jean-Luc Mélenchon, que reclamó un “referéndum” sobre el proyecto.

Con el rechazo ya anunciado del frente de izquierda Nupes y de la extrema derecha, el Gobierno espera lograr el apoyo clave en el Parlamento del partido de derecha Los Republicanos (LR), favorable a una reforma, pero dividido sobre si sostener el proyecto actual.

El rechazo popular, actualmente alrededor del 70% según los sondeos, aumenta la presión. Además, según una encuesta de Odoxa, dos de cada tres franceses valoran negativamente a Macron y a la primera ministra.

Promesas

Desde su llegada al poder en 2017, Macron defendió su voluntad de “sacudir” el sistema con sus reformas de corte liberal, que en ocasiones le valieron una imagen de “presidente de los ricos”, como durante la protesta social de los “chalecos amarillos”.

La reforma de las jubilaciones es clave para él. La edad de retiro en Francia es una de las más bajas de Europa y acercarla a la de sus vecinos busca garantizar el equilibrio futuro en la caja de las pensiones, según este exbanquero.

Después que la pandemia lo obligara a retirar un primer intento, el Gobierno eligió un polémico procedimiento parlamentario que le permite aplicar el actual plan si las dos cámaras del Parlamento no se pronuncian para fines de marzo.

Los plazos se anuncian ajustados. La Asamblea Nacional –cámara baja– empezó esta semana a examinar en comisión las 7.000 enmiendas presentadas al texto, antes de que pase al pleno el
lunes y, a continuación, al Senado.

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