Política

Macri cerró ronda de catarsis y pidió prudencia a sus diputados

A casi un mes de la abultada derrota en las PASO, el jefe de Estado arengó a los legisladores de Cambiemos de cara a la campaña del 27-O. Emilio Monzó y Elisa Carrió, ausentes. Dudas por estrategia aún difusa para la compulsa electoral.

A poco menos de un mes de las PASO del 11 de agosto pasado y de la paliza que le propinó el kirchnerismo al oficialismo, Mauricio Macri cerró la ronda de catarsis en la residencia oficial de Olivos -esta vez, junto al interbloque de diputados- y ya prepara el terreno de cara a la compulsa electoral real del 27 de octubre próximo. La estrategia, aún difusa, está atravesada por dos urgencias: la estabilización de la economía tras semanas de tormenta cambiaria y la prudencia de los encargados de la comunicación oficial ante la picardía opositora de hundir heridas.

Junto a parte de su Gabinete, Macri realizó un breve discurso en el que dio por finalizado la etapa de lamentos y arengó a los legisladores para dar vuelta la hoja y defender la gestión de Cambiemos, claro está, con el reconocimiento de los errores que tuvo el oficialismo durante los más de tres años y medio que lleva el mandato.

Esta cuestión se dio en todo el país y ahora tiene un foco clave para prestar atención: la dura lucha para pasar el 50% de votos en territorio porteño y lograr la reelección de Horacio Rodríguez Larreta como jefe de Gobierno. “No podemos empezar a recorrer la Ciudad, Provincia y el resto del país y pasarnos argumentando contra el enojo de los votantes por la situación económica actual”, confió a Ámbito Financiero operador premium del macrismo.

Las intenciones de orden en el oficialismo desaparecen ahora, post-PASO, con las campañas separadas que realizan Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal en Ciudad y Provincia y, en especial, ante actos que organizan candidatos a diputados o senadores de Cambiemos a los que sólo asisten funcionarios y equipos que responden al PRO, a la UCR o a la Coalición Cívica. Ayer, sin embargo, los legisladores de la Cámara baja se mostraron optimistas junto a Macri y acompañaron el discurso oficial.

Al término del convite -hablaron otros funcionarios en Olivos-, el jefe del interbloque oficialista de diputados, el radical Mario Negri (Córdoba), señaló: “La prioridad es estabilizar la economía y no sumar incertidumbre política a la ansiedad que hoy atraviesa la sociedad. No vamos a sumar nada de incertidumbre política a la economía. Llevamos tres días de las últimas medidas y la evolución parece ser alentadora. Después vendrá el momento de la campaña. Faltan 50 días, pero sin estabilidad, la campaña tendrá más dificultades para todos los argentinos”.

Negri también dijo que “la palabra clave es gobernabilidad, cuya mayor responsabilidad es la del Gobierno, pero no exime a quienes también pretenden gobernar, sino que es una responsabilidad colectiva”. La frase no es menor, en medio de la paranoia y operaciones burdas desde el oficialismo y la oposición sobre el proyecto de ley que Casa Rosada aún demora -no se descarta DNU- sobre los estiramientos de los plazos de deuda a largo plazo. Ahora, la pelea no se da por el texto o la modalidad de la iniciativa sino por quiénes son los que la negocian y los interlocutores en ambos bandos. Insólito.

En el mismo sentido que Negri, el ahora titular del PRO en Diputados, Álvaro González, dejó claro que el Presidente “transmitió que había primero que preocuparse por la estabilidad y que después íbamos a tener tiempo, seguramente cuando se abra la campaña electoral, en discutir”.

Por su parte, Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, remató: “Estamos para dialogar, para pedir prudencia a todo el mundo atendiendo también nuestro perfil, lo que la gente espera escuchar de nosotros”. Su líder, Elisa Carrió, no fue a Olivos. Misma situación para el presidente de Diputados, Emilio Monzó, por un tema médico.

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