23 de marzo 2023 - 00:00

Máxima tensión con Moyano tras Consejo

Pablo Moyano consideró “una vergüenza” el aumento acordado y Mario Manrique dijo que la central que integra “no existe”.

Pablo Moyano
Pablo Moyano

El desenlace en el Consejo del Salario Mínimo disparó una nueva crisis dentro del oficialismo: el sector sindical de Pablo Moyano, protagonista del final controvertido del debate del martes, consideró “una vergüenza” el nuevo piso de ingresos acordado entre el Gobierno, los empresarios y la CGT, y apuntó que la central obrera mayoritaria “no existe”. Los cuestionamientos estuvieron a cargo del propio Moyano, cosecretario general de la CGT y número dos de Camioneros, y de Mario Manrique, adjunto de los mecánicos del Smata y con un cargo relevante en la central sindical.

Las declaraciones de los dirigentes, que encabezan el denominado Frente Sindical por el Modelo Nacional (Fresimona) pusieron una vez más al descubierto una tensión subyacente en la estructura de la principal organización de gremios de la Argentina y, sobre todo, con el Ministerio de Trabajo a cargo de Raquel “Kelly” Olmos. Respecto de la funcionaria, el hijo mayor de Hugo Moyano la comparó con Patricia Bullrich y sostuvo que fue “lamentable” el debate que culminó con una suba de 26,6% en el piso salarial entre abril y junio.

El cierre escandaloso de la deliberación en el Consejo que reveló ayer este diario, con el camionero sin votar luego de un cruce con el presidente de la Unión Industrial (UIA), Daniel Funes de Rioja, y Manrique ofuscado luego de alegar que no se le había permitido hablar en la Comisión del Salario, había sido minimizado por la ministra y la propia conducción de la CGT. Al unísono destacaron que la votación de los 32 integrantes había terminado con 30 sufragios a favor (toda la representación patronal más los 14 integrantes de la CGT), una abstención, de la CTA de los Trabajadores, y uno en contra, de la CTA Autónoma.

No obstante, tal como expuso Ámbito, para alcanzar sus 14 votos la central mayoritaria debió echar mano de dos suplentes para cubrir las desconexiones de Moyano y Manrique de la sesión virtual. A ambas ausencias el Gobierno debió computar como revés político la abstención de la CTA de Hugo Yasky, que tradicionalmente votó en sintonía con el Ejecutivo y que hasta última hora había dado el aval a todo el mecanismo propuesto para el aumento del piso salarial.

La impronta política de las posturas asumidas por Moyano, Manrique y Yasky no pasó por alto para la ministra, que en medio de las deliberaciones del plenario habló por teléfono con uno de ellos y le recriminó: “¿ya te pasó letra Máximo Kirchner?”. Fue una de las frases que aceleró el desenlace por parte de los disidentes.

“Discutir cuatro horas por 18 mil pesos es una vergüenza para un gobierno peronista. Si fuera un gobierno con Patricia Bullrich, todavía. Ya diste el dólar soja, el dólar malbec; es importante ponerle un mango a la gente en el bolsillo si hay aspiraciones de ganar las elecciones”, resumió Moyano. Por su parte, Manrique fue más drástico al referirse a la reunión del Consejo del Salario como “una película de ciencia ficción” por haber resuelto un aumento “con una base de cálculo muy baja”. Y aludió también en duros términos a la central obrera de la que participa como secretario gremial: “la CGT no existe. Es un conjunto de sindicatos que ni siquiera van al edificio. Nadie habla de la CGT. Los trabajadores se refugiaron en sus sindicatos. Hay compañeros que entienden que mejores son los acuerdos de cúpula y que no le ven la cara a un puto laburante”, lanzó.

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