2 de mayo 2023 - 00:00

Mendoza recibió u$s686 millones de la Nación para una megaobra hidroeléctrica que no existe

represa de Portezuelo del Viento.jpg

Hasta el momento Mendoza tiene embolsados e inmovilizados más de u$s686 millones que la Nación le envió para construir una represa hidroeléctrica que nunca se hizo, mientras en el sur de la provincia la lengua norte de Vaca Muerta espera por nuevas inversiones para desarrollarse y crecer.

La historia de la represa de Portezuelo del Viento no es nueva y tiene a los mendocinos decepcionados. La novedad es que la Nación dio otro inexplicable paso en el financiamiento de una obra que no avaló ambientalmente y giró en abril pasado u$s113 millones a Mendoza para la construcción de la represa fantasma. De hecho, en enero pasado ya le había transferido poco más de u$s94 millones y tiene previsto girar u$s129 millones en julio y u$s111 millones en octubre próximos. En el trascurso de 2023, la Nación habrá enviado a Mendoza más de u$s1.000 millones para una obra que está frenada hace dos años y que no movió ni un solo metro cúbico de hormigón.

El desatino se produjo tras una decisión del presidente Alberto Fernández, quien dictó el laudo arbitral solicitado por Mendoza, en el marco de una controversia surgida en el seno del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco). En ese marco, Fernández ratificó la necesidad de realizar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental Regional e Integral sobre toda la cuenca del Río Colorado, como condición para aprobar la construcción de Portezuelo del Viento, de conformidad con lo dispuesto por el laudo arbitral anterior, dictado el 16 de enero de 2018 por el expresidente Mauricio Macri.

El proyecto de Portezuelo del Viento requiere una inversión de u$s1.023 millones financiados por el Gobierno nacional, como parte de un arreglo extrajudicial con Mendoza sellado en 2006, entre Néstor Kirchner y Julio Cobos. Pero la obra es duramente cuestionada por La Pampa, con el apoyo del resto de los socios del Coirco (Buenos Aires, Neuquén y Río Negro), por la dura afectación que -advierten- generará sobre la cuenca hídrica. Por eso motivaron el reclamo.

En rigor, el pedido del Coirco que apoyó Alberto Fernández es que se realicen nuevos estudios de impacto ambiental, desestimando los ya publicados por las universidades de La Plata y del Litoral. Pero, tal como informó Ámbito en enero pasado, si bien el jefe de Estado instruyó al Ministerio de Ambiente y a la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica del Ministerio de Obras Públicas a colaborar con la elaboración de los procedimientos técnico-administrativos, en Mendoza creen que por los costos y tiempos, en la práctica es el fin de la obra.

A partir de ese entonces, Suárez admitió públicamente que buscaría redireccionar hacia otros proyectos los u$s1.023 millones que prometió la Nación mediante bonos de cancelación de deuda, de acuerdo con el contrato firmado entre Mauricio Macri y el exgobernador Alfredo Cornejo. Hasta el momento, la provincia recibió u$s686,6 millones. Sin embargo, la denominada “obra del siglo” aún no está caída definitivamente y Suárez todavía piensa qué hacer con los fondos.

Fuentes oficiales aclararon a este medio que los fondos sólo deben ser destinados a obras de generación eléctrica o de energía, y que en caso de que se quieran redireccionar a otras finalidades, el gobierno mendocino debe conseguir obligatoriamente una autorización expresa de la Casa Rosada.

Mendoza ya expuso en las audiencias de medición del Coirco que, si Portezuelo sufría un revés, sería conveniente que le den permiso para avanzar con esos fondos en “la construcción de obras de generación de energía, así como las que permitan ampliar la capacidad productiva, optimizando el uso del agua u otras obras que persigan la misma finalidad”. Por ahora, Suárez los encanuta en cuentas bancarias y busca rentabilidades al mejor estilo “timba financiera”.

Como ese trámite no se realiza, el tiempo pasa y florece la ineficiencia. Por ejemplo, la lengua norte de Vaca Muerta, ubicada al sur de Mendoza, es un destino en plena expansión que necesita de inyección de fondos frescos para desarrollar no convencionales. Es más, en el sector de la energía ya se preguntan cuántos pozos de gas o petróleo podría haber explorado y explotado la provincia durante todos estos meses, lo que no sólo implicaba un altísimo rédito para el distrito, sino un fortísimo ahorro de divisas a la Nación o posible reembolso, al evitar una mayor importación de combustibles líquidos para generar la energía eléctrica que el país necesita imperiosamente, y que Portezuelo no brinda.