Ankara - El levantamientode la prohibicióndel velo en las universidades turcas convierte a mujeres como Chide Yagci en referentes de una nueva tendencia.
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Ante la diyuntiva entre verse obligada a abandonar el ajustado «türban» o no poder estudiar, la joven de 24 años abandonó el país hace cuatro años para seguir su formación en Azerbaiyán.
El velo es señal de su fe, explica, y lo lleva por propia iniciativa y sin presión alguna, como todas las mujeres de su familia. «Ahora aumentará el número de mujeres con velo», se alegra.
Hümeysa, de 23 años, optó por una audaz forma de resistencia: «velando el velo», asistía a la universidad ocultando la prenda proscripta bajo una peluca. «Ahora me siento normal. Hasta ahora no me sentía normal», confiesa poco después de que el Parlamento turco dio luz verde a la reforma constitucional que acabará con la prohibición.
Truco
Los profesores conocían el truco y no le planteaban ningún problema, relata la joven. Las mayores afrentas surgían de sus propias compañeras de estudio.
Y es que, aunque una gran mayoría de las mujeres turcas lleve velo, para muchas representantes de la elite heredera de Mustafa Kemal Atatürk, fundador de la República, el paso dado por el Parlamento este sábado es el primero en un camino de abandono del Estado laico.
«Esta decisión traerá a Turquía a Hizbollah, Al-Qaeda y el fanatismo. La última estación es Afganistán», lamentó la diputada opositora Nesrin Baytok.
Su Partido Republicano del Pueblo (CHP) ya adelantó que apelará ante el Tribunal Constitucional: el deseo de la mayoría no alcanza, sostienen sus seguidores, cuando se trata de la separación entre Estado y religión impulsada por el reverenciado y admirado Atatürk.
Sabih Kanadoglu, fiscal general del Estado en el tribunal supremo, amenazó a fines de enero al islamista partido gobernante AKP y al nacionalista MHP, su aliado en la lucha a favor del velo, con prohibir la medida por vía judicial para impedir que el país avance hacia una dictadura religiosa: «Nadie tiene la libertad de destruir la democracia», advirtió la funcioaria.
Militares
La poderosa cúpula militar, guardiana del laicismo, se abstiene por ahora de manifestarse públicamente sobre la cuestión. La prohibición del velo fue instaurada tras el golpe militar de 1980.
La disputa en torno a esta cuestión muestra, en todo caso, hasta qué punto el velo divide el país. Según una encuesta reciente, 65% de los turcos apoya la posibilidad de llevar velo en la universidad.
«La reforma constitucional aprobada este fin de semana no acabará con la polémica», auguró el ex primer ministro Mesut Yilmaz, derrotado en las elecciones de 2002 por el AKP.
Las universidades son las principales instituciones en las que se concreta la separación entre Estado y religión, lamentó: las tensiones internas ahora no harán más que crecer.
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