17 de abril 2009 - 09:47

Abbas se negó a reconocer a Israel como Estado judío y se complican las negociaciones

Abbas junto al enviado estadounidense George Mitchell.
Abbas junto al enviado estadounidense George Mitchell.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, rechazó las exigencias del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de que los palestinos reconozcan el carácter de Israel como Estado judío como condición para mantener una nueva ronda de conversaciones de paz.

"El nuevo gobierno de Israel ha comenzado a poner obstáculos en el camino hacia una solución de dos Estados", dijo Abbas a través de su portavoz, Nabil Abu Rudeineh, en un comunicado difundido por la agencia de noticias oficial palestina Wafa.

"Esto es una prueba para la comunidad internacional, particularmente Estados Unidos", afirmó Abu Rudeineh, coincidiendo con la visita a Ramallah del enviado especial estadounidense a Cercano Oriente, George Mitchell. El veterano diplomático mantuvo ya el lunes conversaciones con representantes del gobierno israelí en Jerusalén y Tel Aviv.

En relación con las exigencias formuladas por Netanyahu en la víspera, otro estrecho colaborador de Abbas, el negociador jefe palestino, Saeb Erekat, rechazó las precondiciones impuestas por Israel como "alucinaciones".

"Son una excusa para no aceptar la solución de dos Estados", declaró Erekat a la televisión de noticias árabe Al Yazira. El negociador palestino consideró al respecto que Israel firmó acuerdos de paz con Jordania y Egipto sin exigirles primero que reconozcan su carácter judío.

La comunidad internacional trabaja en pro de una solución de dos Estados en Cercano Oriente, es decir la creación de un Estado palestino junto al ya existente Estado israelí. Los líderes israelíes insisten desde hace tiempo en que se reconozca en las negociaciones que el Estado israelí es el hogar del pueblo judío y que un eventual Estado palestino deberá ser el hogar del pueblo palestino.

Sin embargo, los palestinos se niegan a aceptarlo como condición previa, ya que creen que esto conduciría a que se niegue por completo el derecho de retorno a territorio israelí a los más de cuatro millones de refugiados palestinos que viven en Cisjordania, la Franja de Gaza o el extranjero.

Al mismo tiempo, basándose en la exigencia de dos Estados para dos pueblos, políticos israelíes como el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, el ultranacionalista Avigdor Lieberman, exigen que, de crearse un Estado palestino, sean "transferidos" a él también los ciudadanos árabes con nacionalidad israelí.

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