Ciudad del Vaticano (EFE, ANSA, Reuters) - El Vaticano y Brasil firmaron ayer un acuerdo que regulará los aspectos jurídicos de la Iglesia Católica en el país americano, durante la visita que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo al papa Benedicto XVI (foto).
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Según una nota del Vaticano, el acuerdo -formado por un preámbulo y 20 artículos- regula varios temas, entre ellos el estado jurídico de la Iglesia Católica en Brasil, el reconocimiento de los títulos de estudio y de la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, y las deliberaciones de las sentencias eclesiásticas en materia matrimonial y del régimen fiscal.
Para el Vaticano, que no dio más detalles sobre este convenio, la firma de éste «consolida los tradicionales vínculos de amistad y de colaboración existentes entre las dos partes».
El nuncio apostólico en Brasil, Lorenzo Baldisseri, en declaraciones a «Radio Vaticana», afirmó que este estatuto defiende «la personalidad jurídica de la Iglesia para el pleno desarrollo de su misión apostólica y pastoral».
Baldisseri explicó que, con este acuerdo, «los sacerdotes y los colaboradores pastorales podrán tener la libertad de colaborar con estructuras sanitarias, penitenciarias y escolásticas».
Respecto de la educación religiosa, el nuncio destacó que en el estatuto se habla no sólo de la religión católica, sino también del resto de confesiones.
«Con esto se quiere garantizar a toda la sociedad brasileña -sea cual sea su cultura, sus creencias o su credo- una enseñanza religiosa en las estructuras públicas. Abrimos así la puerta no sólo a los católicos, sino también al resto de religiones», añadió Baldisseri. La firma del Estatuto se produjo en la «Sala del Tratado» del palacio apostólico, justo después de la reunión que mantuvieron Benedicto XVI y Lula da Silva.
A la firma asistieron, entre otros, el presidente de Brasil; el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone; los ministros de Exteriores del Vaticano, Dominique Mamberti, y brasileño, Celso Amorim; y el cardenal brasileño Claudio Humes, prefecto de la Congregación para el Clero.
Aunque el Papa no estuvo presente durante el acto, en la audiencia con Lula da Silva, Benedicto XVI expresó su agradecimiento al presidente brasileño por el acuerdo que se suscribiría poco después.
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