El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reconoció que el FBI tiene en su poder 2.383 documentos relacionados con Greenpeace y 1.173 con ACLU. Según el FBI, recién el año próximo podrán ser evaluados para considerar su difusión.
Debido a ello, Greenpeace acusó al gobierno de Bush de haber reunido la documentación como una forma de espionaje político.
Los grupos acusan a funcionarios del FBI de usar sus mayores poderes desde los ataques del 11 de setiembre de 2001 para borrar la frontera que separa las actividades legítimas de desobediencia civil de las actividades terroristas, en un intento por reprimir a la oposición política.
Dejá tu comentario