Islamabad (ANSA, Reuters) - Conflictos entre clanes rivales que provocaron al menos 60 muertos en los dos últimos días, demuestran la fragilidad de la paz en Afganistán, e hicieron más apremiante el llamado del gobierno interino de Hamid Karzai a extender a todo el país la fuerza multinacional de paz.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Explosiones, disparos de mortero y ráfagas de ametralladoras aterrorizaron a la población de Gardez, capital de Paktia (sudeste de Afganistán), donde se enfrentaron los hombres del nuevo gobernador Padsha Khan y los de la shura (consejo islámico) local, todos ellos de la etnia pashtún, quienes ayer se proclamaron vencedores y lograron capturar a 250 combatientes rivales. Informate más
Dejá tu comentario