Washington (ANSA, AFP, DPA) - Un informe del Senado estadounidense sobre coimas otorgadas por el régimen de Saddam Hussein desató un escándalo al otro lado del océano, al acusar al ex ministro de Interior francés Charles Pasqua y al diputado británico George Galloway, de haber recibido beneficios del ex presidente iraquí en el marco del programa de la ONU denominado Petróleo por alimentos.
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El informe asegura que Hussein ofrecía, a cambio de apoyo político a su gobierno, cupones de petróleo de fácil reventa en el mercado en virtud del programa que desde 1996 a 2003 permitió a Irak vender crudo para comprar alimentos básicos, mientras el país árabe estaba sancionado por la invasión a Kuwait en 1990.
Ambas figuras denunciadas son personajes de renombre en sus países. Galloway fue expulsado del gobernante Partido Laborista al transformarse en uno de los oponentes más acérrimos de Tony Blair, precisamente por la incursión en Irak. Fue reelecto en la Cámara de los Comunes el 5 de mayo pasado por el partido Respeto creado por él mismo.
• Amistades
Pasqua, en tanto, es senador por el oficialismo, fue ministro del Interior en las dos décadas pasadas, y es «amigo y aliado político del presidente francés, Jacques Chirac», indica el informe estadounidense. También perteneció al círculo íntimo del general Charles de Gaulle.
Según el informe, Galloway recibió de Bagdad cupones por unos 20 millones de barriles de crudo y Pasqua aceptó bonos de compra de petróleo iraquí por 11 millones de barriles.
La comisión parlamentaria, presidida por el republicano Norm Coleman, afirmó que se encontró «evidencia detallada» de que Pasqua y Galloway «recibieronlucrativas cuotas petrolerasbajo el programa». Coleman incluyó entre las evidencias « varios documentos creados por el Ministerio del Petróleo de Saddam Hussein y testimonios de altos funcionarios de su régimen».
• Sospechas
Ambos políticos aludidos negaron nuevamente las acusaciones en sendas impugnaciones y reiteraron sus sospechas de que se trata de una represalia de Washington por su oposición a la guerra.
Galloway aceptó una invitación del Senado de EE.UU. para explicar su versión ante el Congreso de Estados Unidos. El legislador reiteró ayer que lo divulgado «no es una investigación sino una repetición de acusaciones falsas».
El escándalo sobre la forma en que el programa de la ONU emergió en 2004 luego de que un periódico de Irak publicara una lista de 270 individuos, incluidos funcionarios de Naciones Unidas, políticos y compañías internacionales, que lucraron y se beneficiaron de la venta ilícita de petróleo iraquí. Una investigación lateral involucró seriamente al hijo del secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan.
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