Ahora dicen que Francia espía comunicaciones
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El presidente de Francia, François Hollande.
El espionaje está legislado, "no hay nada previsto sobre el almacenamiento masivo de datos por los servicios secretos".
Esos datos estén a disposición de una serie de agencias francesas a cargo de la seguridad, desde los servicios aduaneros a la inteligencia militar, interior, exterior y financiera, entre otras.
"Le Monde" no dice que Francia espíe de esa forma fuera de su territorio, pero sí que detalla una "larga tradición" de espionaje industrial y comercial que data, al menos, de los años cincuenta del siglo XX, durante la guerra fría.
"La DGSE pone a disposición de los responsables de las grandes empresas francesas, en una sala protegida de su sede de París, documentos comerciales confidenciales robados gracias a los potentes medios de interceptación de los que dispone la agencia francesa", apunta el periódico.
Como ejemplo concreto de ese tipo de espionaje, el diario se remonta a noviembre de 2011, cuando en su habitación del hotel Crowne Plaza de Toulouse, el presidente de la compañía aérea China Eastern se encontró "frente a frente" con tres hombres que registraban sus maletas.
Los individuos, que abandonaron "precipitadamente" la habitación, olvidaron un ordenador, llaves maestras y un lector de DVD.
"La justicia desestimó el caso", precisa el diario, que recuerda también cómo en 1989 el FBI estadounidense desmanteló una red de agentes franceses infiltrados en compañías como IBM, Texas Instruments y Corning Glass.
Seis años después, fue París quién expulsó a varios agentes de la CIA y diplomáticos estadounidenses por haber desplegado una "amplia red de espionaje económico" en territorio galo.
"Como desveló en enero de 2011 WikiLeaks, Francia está considerada en el mundo del espionaje como una de las naciones más activas en ese campo, una apreciación que se extrajo de telegramas redactados por diplomáticos estadounidenses en Berlín", precisa "Le Monde".




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