16 de abril 2004 - 00:00

Aplausos y amenazas por muerte de narco

Rio de Janeiro (ANSA, EFE) - Con lágrimas y un luto forzoso en toda la favela, recibió sepultura ayer Luciano Barbosa da Silva, el jefe del narcotráfico de la favela carioca más grande.Aplausos y consignas de venganza de unas 400 personas en un cementerio de Rio de Janeiro.

El cementerio Sao Joao Batista, del barrio Botafogo, fue fuertemente controlado por la policía durante toda la jornada, pero el operativo desapareció sobre las 17, la hora prevista para el entierro del narcotraficante.

Barbosa da Silva murió durante un operativo especial que se desarrolla en la Rocinha desde el Viernes Santo, cuando recrudeció la guerra entre facciones rivales. Unas 400 personas -entre parientes, amigos y pobladores de Rocinhaacompañaron el entierro de Barbosa, de 26 años de edad y conocido como Lulu.

Al retirarse, los asistentes gritaron amenazas de venganza por su muerte y en contra de Eduíno Estaquio de Araújo, «Dudu», el jefe de la banda que invadió la Rocinha para disputar el control de los puntos de venta de drogas en esa favela.

«'Dudu', puedes esperar, que tu hora va a llegar», decían los parientes y amigos de Barbosa. El presidente de la Unión de Pobladores de la Rocinha, William de Oliveira, explicó que «la situación es complicada y el clima en la favela es de inseguridad. La Rocinha ahoraestá en manos de Dios».

A seis días del inicio de los conflictos, que ya produjeron 12 víctimas mortales, la policía sigue en estado de «alerta» y reforzó la seguridad en la Rocinha, en la zona sur de Rio, donde se insinúa la posibilidad de protestas de los pobladores y el riesgo de una nueva invasión a la favela por parte de los narcotraficantes.

• Toque de queda

La Rocinha estuvo ayer signada por el luto de Barbosa, reflejado en el cierre de los comercios y escuelas todo el día, la persistencia del toque de queda implantado por los propios pobladores y el miedo ante la inminencia de un nuevo ataque de Araújo, conocido en la favela por su temeridad y sus antecedentes de violaciones a adolescentes.

Según informaciones policiales, Araújo, quien se escapó de la prisión el pasado 17 de enero, está escondido en otra favela, el Complexo Alemao, zona norte de Rio, recuperándose de una herida de bala recibida el viernes 9, y preparando a su banda para la nueva embestida contra los aliados del jefe antagónico Barbosa. Luciano Barbosa da Silva fue muerto a tiros junto a un presunto secuaz,
Ronaldo Araújo da Silva, de 27 años, durante un enfrentamiento con el Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de las fuerzas de seguridad locales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar