Bagdad (AFP) - El gran ayatolá Alí Sistani, máxima autoridad religiosa de la mayoría chiita iraquí, brindó un apoyo prudente al nuevo Ejecutivo iraquí, mientras que obuses de mortero cayeron cerca de la Embajada de Italia en Bagdad y dejaron víctimas, en coincidencia con la visita de George W. Bush a Roma.
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En tanto, dos infantes de marina de EE.UU. fueron sentenciados a penas de entre ocho meses y un año de cárcel y otras sanciones, tras declararse culpables de aplicar descargas eléctricas a un prisionero iraquí. Las descargas eléctricas y otros abusos fueron cometidos por Andrew Sting y Jeremiah Trefney, ambos de 19 años, en el penal iraquí de Al Mahmudiya, en abril pasado.
El ayatolá Sistani dijo que «manifiesta su esperanza» de que este gobierno interino «nombrado, sin legitimidad electoral y que no representa a todas las categorías de la sociedad iraquí y las fuerzas políticas pueda demostrar que es eficaz y honesto», indicó un comunicado publicado por la oficina del prestigioso dignatario chiita en Najaf.