15 de marzo 2007 - 00:00

Apura ya Correa un Congreso a medida

Rafael Correa ayer, durante una rueda de prensa con periodistasextranjeros. Su gobierno se esfuerza por conjurarcualquier indicio de malestar en los cuarteles.
Rafael Correa ayer, durante una rueda de prensa con periodistas extranjeros. Su gobierno se esfuerza por conjurar cualquier indicio de malestar en los cuarteles.
Quito (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, descartó ayer que su permanencia en el cargo peligre por la crisis desatada por su plan para instaurar una Asamblea Constituyente, mientras su gobierno se empeñaba por despejar los rumores de golpe de Estado y ultimaba la convocatoria a un nuevo Congreso, lo que implicaría el fin de la mayoría opositora en el cuerpo.

La tensión llegó a su punto máximo el martes, cuando un grupo de legisladores opositores destituidos fueron reprimidos al intentar ingresar en el Congreso. Los choques dejaron dos diputados heridos, mientras que otras dos personas sufrieron impactos de bala en las piernas durante una marcha opositora, en un incidente que la oposición denunció como un atentado del gobierno.

«Para nosotros no hay crisis, no hay quiebre institucional. El único que ha intentado quebrar el orden institucional es el Congreso», dijo Correa en un encuentro con periodistas de medios extranjeros en Quito.

«No sé qué pasará en el futuro, pero en los actuales momentos, pese a que esas fuerzas opositoras quisieran hacerlo, con 90% de apoyo popular va a ser muy difícil que nos saquen», señaló el mandatario, desestimando versiones de un golpe militar.

  • Inestabilidad

  • Ecuador es el país más inestable de América latina, con ocho presidentes en la última década. La crisis se desató el 6 de marzo cuando la coalición que domina el Legislativo cesó del cargo al presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Jorge Acosta, en respuesta a su decisión de convocar para el 15 de abril una consulta popular que definirá la instalación o no de la Constituyente.

    En represalia, Acosta, que desconoció la sanción por « ilegal», destituyó al día siguiente a 57 legisladores. Desde entonces el Parlamento, de 100 miembros, no sesiona por falta de quórum y perdió de un plumazo su mayoría opositora.

  • Facultad

    Correa, que no presentó candidatos en las parlamentarias de octubre, estimó que los suplentes de esos diputados deben asumir las bancas para garantizar el funcionamiento del Congreso, y no descartó usar una facultad que le permite convocar a sesión extraordinaria para ponerlos en posesión del cargo.

    «No podemos permitir que por el capricho de 57 diputados el país siga sin Parlamento», anotó. Correa admitió que ayer se reunieron varias decenas de diputados suplentes con un alto funcionario del Ministerio de Gobierno (Interior), y aseguró que les están «dando protección, porque han recibido amenazas de muerte», para que no ocupen los escaños de los destituidos por el TSE.

    «Cuando se principalicen los suplentes seguirá el Congreso, y será un Congreso de oposición» al gobierno, aseguró Correa, aunque se descuenta que los suplentes podrían ser cooptados por su gobierno. Además, la oposición cuestiona la legalidad de la iniciativa.

    Anoche, sumando más confusión a la crisis local, un juez suspendió temporalmente la destitución de los 57 congresistas por parte de la corte electoral.

    Durante la conferencia de prensa, el presidente izquierdista aprovechó para arremeter contra el presidente norteamericano George W. Bush y reafirmar su alianza con Hugo Chávez.

    «En general la política exterior del gobierno de Bush ha sido terrible», expresó Correa. «Estamos agradecidos porque como una reacción a dicha política hay nuevos gobiernos exitosos en América latina, progresistas, con una nueva mentalidad», aseveró.

    Correa, que hoy cumple dos meses de gobierno, manifestó que en contraposición la política exterior de Venezuela «es maravillosa», y anotó que Chávez «es el presidente más solidario de la región», lo que según él es palpable en temas como el apoyo a la economía de la Argentina. «Por supuesto que tiene los recursos, pero hay quienes tienen los recursos y no ayudan, no colaboran», señaló.

    El mandatario aprovechó además para hacer un paréntesis en el caos que vive Ecuador y aprovechó para anunciar medidas económicas. Entre ellas aseguró que se revisarán los contratos de las petroleras extranjeras que operan en el país a favor del Estado y aseguró que anunciará próximamente los tramos de la deuda que considera «ilegítimos».

    En coincidencia con las declaraciones de Correa, la ministra de Defensa, Lorena Escudero, afirmó que hay tranquilidad en las Fuerzas Armadas a pesar de la crisis política. «Se vive un momento de tensión en el país producto de una corrupción constante en el sistema político», dijo a «Radio Quito».

    Consultada sobre si hay tranquilidad en los cuarteles frente a la confrontación política, la ministra respondió: «Por supuesto que sí, el trabajo se está haciendo con toda normalidad y la profesionalidad propia de las Fuerzas Armadas».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar