5 de diciembre 2002 - 00:00

Arrecian ya presiones por las designaciones de Lula

San Pablo (ANSA, AFP, Bloomberg) - En medio de intensas presiones cruzadas, el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, podría anunciar a partir de hoy su gabinete de ministros y revelar el dato más esperado por los inversores: el nombre del nuevo presidente del Banco Central.

De acuerdo con la prensa local, Lula quiere viajar a Estados Unidos el próximo lunes con los principales nombres de su gabinete ya decididos y anunciados. Así, en momentos en que arrecian las presiones contrapuestas de sus aliados de izquierda, que exigen una participación de primer nivel en el futuro gobierno y del mercado financiero, el propio mandatario electo se vio obligado ayer a calmar las expectativas al afirmar que los anuncios se harán «en el momento adecuado».

«No hay ningún apuro. Quiero que los ministros sean personas públicas y respetadas y todavía falta hablar con algunas personas», dijo Lula en el aeropuerto de San Pablo, al llegar de Santiago de Chile.

Cuando un periodista le preguntó cuándo podría anunciar su gabinete, el presidente electo respondió: «A partir de ahora, puede suceder cualquier día». «El buen político piensa antes de hablar, pero el mejor sabe cuándo hablar», completó. Asimismo, señaló que no hará los anuncios bajo presión.

•Dificultades

La principal duda está en el Banco Central, el dato que más interesa a banqueros, inversores y analistas financieros. Según trascendidos, varios hombres sondeados para ese cargo han rechazado los ofrecimientos del Partido de los Trabajadores.

Según el diario «O Globo», integrantes de la comitiva de Lula reconocieron el lunes a funcionarios argentinos, durante la visita del presidente electo, que están teniendo dificultades para encontrar el sucesor de Fraga, cuya continuidad volvió a ser descartada ayer por el propio presidente electo. «Me gusta mucho el actual presidente, Arminio Fraga, pero no puedo hacer cambios sin reemplazar al presidente del Banco Central», sostuvo.

El problema es que Lula tiene poco tiempo para hacer su anuncio, ya que el sucesor de Fraga debería ser refrendado por el Senado, que entra en receso la próxima semana. Mientras el influyente
Antonio Palocci -posible ministro de Hacienda o de Planeamiento-está a favor de una continuidad temporaria de Fraga, el titular del Partido de los Trabajadores (PT), José Dirceu, se ha opuesto en forma terminante. Este, un abogado de 56 años que pertenece al ala moderada del PT, parece haber salido airoso de una disputa con dirigentes de su propio partido que indicaban que había perdido la confianza de Lula por su alto perfil público. Según trascendidos, Dirceu sería futuro jefe de la Casa Civil y hombre fuerte del gobierno.

«Vamos a componer un gobierno con todos aquellos que apoyaron a Lula Da Silva. El nuevo gobierno será más amplio que el PT y más a la izquierda» que el actual, agregó.

Lula se reunirá el fin de semana en Brasil con el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler.

En tanto,
creció ayer la disputa pública entre las futuras autoridades y el banco de inversiones norteamericano JP Morgan, cuyo economista para Mercados Emergentes, Graham Stock, advirtió que el gabinete «decepcionará» las expectativas del mercado y provocará una crisis financiera, llevando el riesgo-país de los actuales 1.550 puntos a un nivel de 2.200.

«Se ha generado una expectativa de que habría en el gabinete muchos especialistas de fuera de las filas del PT, lo que probablemente no se confirmará», explicó el economista desde Nueva York, en conferencia telefónica con inversores brasileños.

Stock fue quien firmó ayer el informe del JP Morgan en el que el banco de inversión redujo la recomendación para los títulos brasileños.

El vaticinio enfureció al presidente del PT. Dirceu calificó de «extemporáneo» el comentario y señaló que el gabinete será una «grata sorpresa» para todo el país.

«Tenemos experiencia suficiente para manejar la economía a partir del 1 de enero, y lo vamos a hacer bien.» «Vamos a hacer la reforma tributaria y la de Previsión Social, y todo va a salir bien. No regresará la inflación y no permitiremos la reindexación de la economía», agregó el presidente del PT.

Para Stock, la mejora de la calificación de Brasil «va a depender de cuán rápido el gobierno electo conquiste la confianza de los inversores y comience a implementar las reformas propuestas», y advirtió que también va a influir en ello «la economía global».

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