Asume Tabaré Vázquez en Uruguay sin Castro
Tabaré Vázquez asumirá hoy la presidencia de Uruguay y se convertirá en el primer dirigente de centroizquierda que llega a ocupar ese cargo en los casi doscientos años de historia del país. Rodeado de mandatarios latinoamericanos -entre los que, finalmente, no estará el cubano Fidel Castro-, Vázquez contará con un beneficio político poco usual en el último medio siglo: su partido, el Frente Amplio, tendrá mayoría en el Congreso, con lo que podrá gobernar sin necesidad de alianzas con el resto de los actores de la política uruguaya. Con la asunción de Tabaré, Uruguay se acopla a un fenómeno regional que llevó al gobierno a dirigentes de centroizquierda, como ocurrió en Chile con Ricardo Lagos, en la Argentina con Néstor Kirchner y en Brasil con Lula da Silva.
-
Un avión militar de EEUU se estrelló en Irán: un piloto fue rescatado y el otro permanece desaparecido
-
Trump afirmó que EEUU podría reabrir fácilmente el estrecho de Ormuz "con un poco más de tiempo"
superior a 70%. En el exterior, en tanto, se confía en que hará un manejo racional de la economía y que buscará ser asociado al modelo impuesto por el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Vázquez, quien después de las elecciones recorrió pequeñas localidades para hablar con sus pobladores, afirmó que la primera medida del gobierno de su Encuentro Progresista-Frente Amplio será destinar 100 millones de dólares a un Plan de Emergencia Social, porque un tercio de los más de 3 millones de habitantes del Uruguay vive bajo la línea de pobreza y, de ellos, 100 mil son indigentes.
En el futuro Consejo de Ministros, Vázquez incorporará a los «pesos pesados» del Frente Amplio, con lo que el poder político de la izquierda estará concentrado en el Poder Ejecutivo. En el gabinete habrá dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional ( MLNTupamaros), como José Mujica, que será ministro de Ganadería; y Eduardo Bonomi, titular de Trabajo; o socialistas como el ex diputado José Díaz, quien se hará cargo de la cartera de Interior, Reinaldo Gargano, futuro canciller; y Azucena Berrutti, la nueva ministra de Defensa.
Pero demostrando que toma decisiones muy personales, Vázquez también eligió como colaboradores a hombres totalmente desvinculados del Frente Amplio, como Jorge Lepra, quien fue alto ejecutivo de Texaco para la región y presidió por una década la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos, y ahora comandará el Ministerio de Industria.
Hoy mismo, después de asumir el poder, en otro acto significativo,Vázquez reanudará las relaciones diplomáticascon Cuba, interrumpidasen 2002 durante el gobierno saliente del Partido Colorado.
Representantes de 130 países comenzaron a llegar ayer a Montevideo para asistir a la toma de posesión. El presidente argentino, Néstor Kirchner, y el brasileño, Lula da Silva, lo harán hoy. Los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, fueron los primeros en llegar, el domingo por la noche.
Ayer llegó otro miembro de la realeza, el príncipe Eduardo, tercer hijo de la reina Isabel-II, que representará al Reino-Unido en la asunción.
Al acto asistirá la mayor parte de los presidentes latinoamericanos, con notables excepciones como la del mexicano Vicente Fox, el cubano Fidel Castro (ver vinculada), el colombiano Alvaro Uribe, el ecuatoriano Lucio Gutiérrez, además de todos los centroamericanos y el de República Dominicana. Kirchner, Lula y el venezolano Hugo Chávez aprovecharán su presencia en Montevideo para reunirse en privado mañana.
La delegación de los Estados Unidos estará presidida por la secretaria de Trabajo, Elaine Chao, quien mantendrá una reunión con el nuevo mandatario.
El gobierno de George W. Bush ha dado un cauto respaldo al nuevo gobierno, el que será ratificado en caso de que Vázquez se muestre más cercano a Lula que a líderes repudiaros por la Casa Blanca como Castro y Chávez.
Ya desde anoche se vivía en esta ciudad un ambiente popular festivo. Los actos oficiales comenzarán hoy pasado el mediodía, cuando Vázquez acuda al Parlamento para prestar juramento. A continuación, pronunciará un discurso de unos 20 minutos ante la Asamblea General.




Dejá tu comentario