7 de enero 2002 - 00:00

Ataque de Sharon a Arafat presagia una crisis más grave

Jerusalén (EFE, DPA) - El gobierno israelí de Ariel Sharon está analizando un «cambio de estrategia» en su política ante la Autoridad Palestina, luego del hallazgo de un barco con 50 toneladas de armas clandestinas que, según Israel, estaban destinadas a las fuerzas de Yasser Arafat.

Concretamente, Sharon declaró que «la Autoridad Palestina (AP) asume un papel importante en las redes del terrorismo mundial que incluye a Irán». El cambio en el status de relación con la AP fue tratado en la reunión de gabinete, en la que el jefe de las fuerzas armadas, Shaul Mofaz, y otros miembros del ala de derecha del gobierno de unidad, acusaron a Arafat de querer destruir al estado de Israel.

Según el diario «Haaretz», en medios secretos israelíes se lo considera a Arafat como responsable directo del fallido operativo de contrabando de armas
. El periódico indica que el gasto de los 15 millones de dólares que se estima costaron las armas, necesitó de la aprobación de Arafat. También, indica «Haaretz», habría sido necesaria la aprobación de Arafat para los contactos con los iraníes a los cuales los palestinos habrían comprado las armas.

El armamento fue incautado el jueves último a bordo del carguero Karim A que navegaba por el Mar Rojo, a 500 kilómetros de la costa de Israel, en una operación denominada Barca de Noé, a cargo de las fuerzas naval y aérea israelíes. Si bien las autoridades de Israel afirmaron que la nave es propiedad de la AP y que estaba capitaneada por un oficial palestino, la oficina de Yasser Arafat reiteró que no tiene ninguna vinculación con la carga decomisada y afirmó estar «completamente sorprendida» con el hallazgo.

•Acusaciones

En una rueda de prensa celebrada en la sureña ciudad costera israelí de Eilat, Sharon amplió sus acusaciones contra Arafat.

«El barco que está anclado aquí, detrás nuestro, es parte de la lucha terrorista dirigida por la Autoridad Palestina», afirmó. Según el primer ministro israelí, las armas iban a reforzar «la infraestructura ofensiva para futuros atentados terroristas».

Los dichos del jefe del Ejecutivo israelí fueron expresados ante periodistas internacionales y embajadores de los países destacados en Israel, pero varios de los europeos no asistieron.

La voz más moderada dentro del gobierno israelí fue la del canciller y líder laborista
Shimon Peres, quien estimó que se seguirá adelante en «los esfuerzos para encontrar una solución diplomática» al conflicto israelo-palestino, aunque reconoció la gravedad del descubrimiento del barco.

Pese a esta nueva crisis, se celebró un encuentro entre responsables de la seguridad israelíes, palestinos y norteamericanos, y fue incorporado como negociador
Sari Nuseibe, representante de la Organización para la Liberación de Palestina, considerado un moderado por gobiernos occidentales.

Por otra parte, la AP detuvo en el fin de semana a ocho integrantes de organizaciones extremistas.

Seis de los arrestados fueron interceptados en el campo de refugiados de Yenin, en el norte de Cisjordania, otro fue detenido en la ciudad de Belén, en el sur, y el octavo, en la Franja de Gaza.

Dejá tu comentario

Te puede interesar