5 de diciembre 2002 - 00:00

Autorizaron a la CIA a matar estadounidenses

Washington (EFE, ANSA, DPA, Reuters) - Los agentes de la CIA tienen licencia para matar en el exterior a ciudadanos de EE.UU. que colaboren con la red terrorista Al-Qaeda, y de hecho ya lo habrían hecho, según varios informes de medios estadounidenses corroborados por fuentes oficiales.

Según una orden secreta firmada por el presidente George W. Bush, tras los atentados del 11 de setiembre, la CIA está autorizada a atacar a Al-Qaeda en cualquier lugar del mundo.

Esa autorización no excluye a ciudadanos estadounidenses, por lo que también pueden ser posibles objetivos, según indicó ayer la cadena de televisión CBS.

La CIA ya mató a un ciudadano de EE.UU. bajo esta autoridad, aunque las autoridades aseguran que no era el objetivo de la operación.
Se trata de Kamal Derwish, un estadounidense de origen yemení que murió junto con Qaed Salim Sinan al Harethi, jefe de operaciones de Al-Qaeda en Yemen. La operación se produjo el pasado 3 de noviembre, cuando un avión sin piloto de la CIA disparó un misil contra el vehículo en que viajaban seis hombres en una ruta de Yemen, en un ataque en el que Al Harethi era el principal objetivo. Oficialmente, las autoridades estadounidenses consideraban a Derwish como cabecilla de una red de supuestos colaboradores desmantelada en Buffalo (Nueva York), pero no fue acusado de ningún delito en los tribunales.

Ayer George W. Bush manifestó su preocupación por la extensión de la red terrorista Al-Qaeda, y reiteró que los últimos atentados en Kenia fueron obra de esa organización.

«Creo que Al-Qaeda atacará en cualquier lugar que pueda para trastornar las sociedades», afirmó Bush. Mientras tanto, el gobierno de Bush sufrió un revés judicial en su campaña antiterrorista, después de que un juez federal, Michael Mukasey, determinara que José Padilla, de origen puertorriqueño y encarcelado desde mayo pasado por presunta implicación en plan para lanzar una bomba con material radiactivo, tiene derecho a recibir asistencia legal, lo que hasta el momento se le había negado.

Se produjeron paralelamente importantes detenciones vinculadas al entorno de Al-Qaeda.
En Jakarta, la policía indonesia detuvo a un ciudadano de nombre Mujlas, considerado como el nuevo jefe de operaciones de la red terrorista regional Jemah Islamiya. Mujlas es hermano de un indonesio llamado Amrozi, uno de los dos principales sospechosos del atentado perpetrado el pasado 12 de octubre en Bali en el que murieron más de 190 personas.

• Expulsión

En Israel, la policía detuvo y expulsó luego a un ciudadano estadounidense sospechoso de pertenecer a Al-Qaeda, no bien arribó al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv. El portavoz de la policía israelí, Gil Kleiman, indicó que Jaled Nazem Diab, de 34 años, quería «transferir fondos a organizaciones terroristas». Este norteamericano residió largo tiempo en Qatar y trabajó para la asociación caritativa Al Najd, cuyo cierre fue ordenado por Estados Unidos. No se informó el destino del expulsado. Por último, los servicios de investigación kenianos en Mombasa detuvieron a tres personas vinculadas con el atentado en el hotel Paradise y en el ataque fallido con misiles contra un avión de pasajeros israelí. Uno de los tres detenidos sería quien vendió el auto que luego se usó como bomba contra el hotel. De esta forma, son 13 las personas hasta ahora detenidas. La prensa israelí informó que ya fue identificado el responsable de los ataques: se trata de Fazul Abdullah Mohammed, de 30 años, de las islas Comores, y viviría en Somalia.

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