Bagdad (AFP, EFE) - Una semana después de la llegada de los primeros tanques estadounidenses a Bagdad, la capital iraquí se ha convertido en una ciudad sin gobierno ni seguridad, destrozada, sucia y desierta. Mientras tanto, el general estadounidense Tommy Franks, encargado de coordinar las operaciones del ejército de los EE.UU.; y Ahmed Chalabi, el hombre preferido por el Pentágono para asumir el mando de Irak, llegaban a la ciudad.
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Ayer, las tiendas de Bagdad, en su mayoría, continuaban cerradas, la basura se acumulaba en las calles, seguían los saqueos y se multiplicaban las manifestaciones antiestadounidenses en el centro de la capital. Casi todos los organismos oficiales fueron saqueados y quemados, los adultos perdieron sus trabajos; los niños y jóvenes, la posibilidad de seguir estudiando; y la circulación en las calles, donde se mezclan tanques, automóviles e infinitas barricadas y retenes, es caótica. «Dependemos de los estadounidenses. Ellos han destruido nuestro gobierno, han hecho huir a la policía, han destrozado el sistema de teléfonos, la radio y la televisión. Por lo tanto, les corresponde a ellos ayudarnos en la reconstrucción», afirma Shukria, empleada de banco que ha acudido a protestar frente al hotel Palestine junto con varios centenares de iraquíes. La masiva protección que el ejército brindó al Ministerio de Petróleo, prácticamente el único organismo oficial que no fue ocupado por un batallón de ladrones y de incendiarios, acentuó la desconfianzade los ciudadanos de Bagdad.
«Déjennos creer que vinieron aquí para darnos libertad y paz y no sólo para robarnos nuestro petróleo», afirmaba ayer una pancarta frente al ministerio.
El museo arqueológico de Irak y la Biblioteca nacional, que guardaban uno de los acervos culturales más ricos del mundo con miles de años de antigüedad, fueron desvalijados por ladrones que destrozaron y quemaron los objetos en su interior. Mientras tanto, el general Franks visitó ayer por primera vez Bagdad y se reunió con sus generales en uno de los palacios de Saddam Hussein en las afueras de la capital iraquí, informaron fuentes militares en Doha. Los asistentes a la reunión mantuvieron una videoconferencia con el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.
Entre los que también ayer arribaron a la capital iraquí se encontraba el jefe del principal movimiento de la ex oposición al régimen de Saddam, Ahmed Chalabi, favorito de los Estados Unidos para asumir la presidencia de Irak.
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