Batalla interna en la Casa Blanca por la crisis en Corea del Norte
-
A 40 años de Chernobyl: cinco claves para entender la peor tragedia nuclear de la historia
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
•Sin plazo
Pero, mientras oficialmente, el Departamento de Estado sigue cerrándose ante la posibilidad de anunciar una apertura de negociaciones formales con el gobierno de Pyongyang, en la Casa Blanca se está librando hace meses una batalla. Es que existen posturas diametralmente opuestas en cuanto a la forma de encarar el conflicto con Corea del Norte.
En este sentido, el gobernador Bill Richardson ha urgido a la Administración Bush a romper el aislamiento y a mantener un «diálogo directo» con el gobierno norcoreano para aliviar la tensión creada por los planes nucleares de Pyongyang. «Lo que tiene que suceder a partir de ahora es que se sienten a hablar», dijo Richardson, gobernador de Nuevo México y ex embajador en la ONU, elegido por el Departamento de Estado como urgente mediador en la crisis.
•Canal de diálogo
«La decisión está ahora en manos de Colin Powell», precisó Richardson. «Lo único que puedo decir es que los norcoreanos me han reiterado su voluntad de mejorar las relaciones con EE.UU.». La reunión de tres días que mantuvo Richardson con varios diplomáticos norcoreanos no ha dado resultados concretos. La Administración Bush piensa seguir apoyándose en el gobernador para mantener abierto «un canal de diálogo» con Pyongyang.
«La línea dura no se va a poder mantener durante mucho tiempo», advirtió a la Administración Bush el republicano Richard Lugar, director del Comité de Relaciones Internacionales del Senado. «Tiene que haber una luz al final del túnel para los norcoreanos.» El también republicano John McCain, sin embargo, ha pedido a Bush que endurezca aun más su postura, que aísle totalmente el régimen de Pyongyang y vuelva incluso a poner la opción militar sobre la mesa. Las posturas opuestas de Lugar y McCain son un reflejo de la batalla interna que se está librando desde hace meses en la Casa Blanca y que mantiene a la deriva la política hacia Corea del Norte. Pese a la voluntad de resolver la crisis de «un modo pacífico» (según Powell), no se quiere ni oír hablar de un pacto de «no agresión», sugerido por los norcoreanos.




Dejá tu comentario