4 de octubre 2010 - 23:39

Bélgica: partidos no llegan a un acuerdo para formar gobierno y se agrava la crisis política

Bart De Wever, presidente del partido nacionalista flamenco N-VA
Bart De Wever, presidente del partido nacionalista flamenco N-VA
El partido nacionalista flamenco N-VA, ganador de las últimas elecciones generales en Bélgica, decidió abandonar las negociaciones con los francofonos para la formación de un nuevo gobierno. Las reuniones se mantienen desde hace meses y advirtieron que sólo volverá a ellas si el diálogo se inicia "desde cero".

"Para nosotros, esta historia se termina", declaró el líder de la formación, Bart De Wever, tras reunirse con la dirección del partido. El politico que fue el candidato más votado en los comicios del 13 junio, se negó a seguir participando en el "juego infantil" en el que a su juicio se convirtieron las negociaciones.

"Hay que poner los contadores a cero", consideró el líder soberanista flamenco, haciendo un llamamiento al resto del partidos belgas a reiniciar el diálogo en "un clima de confianza".

De Wever expresó su preocupación ante el hecho de que tras más de 110 días desde las elecciones aún no haya un pacto para formar gobierno, pero dejó en claro que su partido no aceptará "un mal acuerdo".

En su opinión, en las últimas semanas "se ha retrocedido más que avanzado", por lo que es necesario replantear el intercambio. 

El movimiento del N-VA -un partido que defiende a largo plazo la independencia de Flandes- deja el escenario político belga en una situación aún más complicada y con pocos señales de resolverse.

En tanto, para los partidos francófonos, la decisión de De Wever es "irresponsable" y puede suponer "dejar pasar una oportunidad inédita de transformar Bélgica en profundidad".

En un comunicado conjunto, el Partido Socialista, el democristiano CDH y el verde Ecolo se mostraron abiertos a seguir negociando para "mantener la estabilidad del país y ofrecer una perspectiva sostenible".

Las tres fuerzas critican que el N-VA se centre, a su juicio, únicamente en el refuerzo de las competencias regionales, sin tener en cuenta los compromisos pactados por todos los partidos para que esa descentralización no empobrezca a las regiones de Valonia y Bruselas o ponga en peligro la viabilidad del Estado federal.

El bloqueo de las negociaciones entre fuerzas flamencas y francófonas sigue siendo, principalmente, consecuencia de las diferencias en torno al reparto de competencias y recursos económicos entre las regiones y el Estado federal y el estatus de Bruselas.

Bélgica, que preside este semestre la Unión Europea, continúa dirigida por un gobierno interino encabezado por el ex primer ministro, Yves Leterme.

Pese a ello, De Wever descartó la convocatoria de nuevas elecciones y abogó por mantener el gabinete de asuntos corrientes durante el tiempo necesario para tratar de acercar posturas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar