21 de junio 2005 - 00:00

Beneficia al país crisis en Europa por subsidios

Aunque enfrentado a la Argentina en el tema Malvinas, curiosamente, Tony Blair es hoy el aliado más importante del país en una reivindicación que hace al fondo de sus posibilidades de desarrollo: el fin de los subsidios europeos al agro. El primer ministro británico subió ayer el tono en su pelea pública con el presidente de Francia, Jacques Chirac, al embestir con inusual dureza contra la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea. Sin consideraciones de protocolo, dijo que esos subsidios son «anacrónicos» y señaló el sinsentido de que insuman 40% del presupuesto comunitario para favorecer a sólo 5% de la población europea. Lo que Blair quiere es aliviar a su país de la carga creciente que implican esas ayudas, de las que Gran Bretaña prácticamente no se beneficia. Apunta, en definitiva, a una Europa que se rija más por la dinámica del mercado que por las decisiones de la burocracia de Bruselas. Mientras, abre una brecha dentro del bloque que la Argentina y los otros países productores de granos y carne -perjudicados por subsidios de un millón de dólares por día entre Europa, EE.UU. y Japón- deberán saber aprovechar.

Tony Blair lanzó ayer un ataque de singular dureza contra la política agrícola europea, que insume 40% del presupuesto de la Unión en beneficio de Francia, básicamente.
Tony Blair lanzó ayer un ataque de singular dureza contra la política agrícola europea, que insume 40% del presupuesto de la Unión en beneficio de Francia, básicamente.
Londres (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El primer ministro británico, Tony Blair, explicó ayer en el Parlamento del Reino Unido que no aceptó las propuestas sobre el marco presupuestario de la Unión Europea (UE) para el período 2007-2013 porque consideró que no era el «adecuado para el siglo XXI», y embistió con dureza contra los subsidios agrícolas.

Según Blair, que compareció ante la Cámara de los Comunes para narrar su versión del fracaso de la Cumbre de Bruselas de la pasada semana, el dinero de los europeos debería invertirse en las cuestiones que preocupan a los ciudadanos, como combatir el crimen organizado, y no en las ayudas agrícolas defendidas por Francia, que consideró «anacrónicas».

Dichas ayudas, «se llevan 40% del presupuesto, sólo benefician a 5% de la población y equivalen a 2% de la producción europea», destacó el jefe del gobierno británico ante los diputados.

El nuevo marco presupuestario plurianual de la Unión Europea para 2007-2013 quedó bloqueado el viernes último por las posiciones encontradas del Reino Unido y Francia, que impidieron que los líderes de la UE alcanzaran una acuerdo en la cumbre celebrada en Bruselas.

Blair rechazó todas las propuestas que incluían una modificación o un congelamiento del llamado «cheque británico», esto es la devolución que recibe Londres de su aportación a las arcas comunitarias desde 1984, mientras que el presidente francés, Jacques Chirac, defendió por su parte el mantenimiento de las ayudas agrícolas, acordadas en 2002 y que Blair quiere revisar para el período 2007-2013. En su comparecencia de ayer, el primer ministro británico dijo que las propuestas sobre el «cheque» eran «inadecuadas» e « inaceptables» para el Reino Unido, un argumento que fue muy aplaudido tanto por los diputados laboristas como por los del Partido Conservador.

Si se modifica la Política Agrícola Común (PAC), el Reino Unido estaría dispuesto a renegociar su «cheque», que asciende a unos 4.600 millones de euros anuales, reiteró Blair. «Ambas ' anomalías' deben tratarse conjuntamente», añadió.

El jefe del gobierno británico consideró que, en todo caso, la falta de un acuerdo de los líderes europeos sobre las perspectivas financieras de la UE no tiene por qué conllevar una crisis, ya que lo importante es que el acuerdo al que se llegue sea «el adecuado».

«La crisis no se debe a que los líderes de Europa no llegaran a un acuerdo entre ellos. La crisis es porque los líderes europeos no llegaron a un acuerdo con los ciudadanos de Europa sobre los asuntos que les preocupan», aseveró.

Según Blair,
los europeos están preocupados por temas como la amenaza del crimen organizado y la globalización económica.

«Si respondemos a estas preocupaciones, Europa se fortalecerá, y necesitamos una Europa fuerte para poder fortalecer a cada una de sus naciones», subrayó.

Se espera que Blair exponga su visión de Europa y sus planes de cara a la presidencia rotativa de la Unión Europea que asumirá el 1 de julio, en su prevista intervención ante el Parlamento Europeo el próximo jueves
.

El presidente del Parlamento Europeo,
Josep Borrell, ha convocado para hoy una reunión a puerta cerrada de los presidentes de los distintos grupos parlamentarios de la Eurocámara para evaluar la situación de incertidumbre en que quedó la UE tras la frustrada cumbre de la semana pasada.

• Reflexión

Sobre el otro gran tema que centró los debates de la Cumbre de Bruselas, el rechazo a la Constitución europea en Francia y Holanda, Blair dijo ayer que lo mejor es tomar «un período de reflexión», ya que la doble negativa al texto «hace difícil que el tratado progrese».

Los líderes de la UE decidieron sobre ese asunto establecer un período de reflexión, debate y explicación, y dejar libertad para que los países que aún no han ratificado la Constitución decidan hacerlo o posponer ese requisito.

Después de que Blair aplazara sin nueva fecha el referendo y tras la Cumbre de Bruselas, otros países, como
Portugal, Dinamarca y Suecia también anunciaron que por el momento posponen sus ratificaciones, mientras que Luxemburgo dio a conocer ayer que mantiene la convocatoria de su consulta para el 10 de julio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar