Ciudad del Vaticano ( enviado especial) - Mencionado hasta último momento como uno de los papables, el cardenal argentino Jorge Bergoglio transmitió a través de su vocero que siente «mucho respeto y mucha fraternidad» por el Papa Benedicto XVI, «un hombre de profunda fe religiosa».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bergoglio permaneció ayer en la residencia cercana a Piazza Navona en la que se aloja habitualmente cuando viene a Roma, «algo cansado producto de la exigencia horaria de los últimos días», dijo el padre Guillermo Marcó en diálogo con este diario. Marcó indicó que «el cardenal llegó a este cónclave con ninguna expectativa,nunca fue candidato, fueroncosas del periodismo». «Esto es Europa y se evalúan otras cosas. Hay que tener en cuenta la imagen de la Argentina en este continente y, en particular, en Italia», dijo Marcó en una entrevista realizada en la Via della Conciliazione del Vaticano.
«La Argentina ha enfrentado momentos graves, y cuando la imagen del país se proyecta, repercute en la comunidad internacional. Estas cosas en el mundo se miran», evaluó. Bergoglio, de acuerdo con lo expresado por su vocero, cerró filas en torno a Benedicto XVI. «Es una de las mentes más lúcidas de la Iglesia Católica, una voz que fue de vanguardia en el Concilio Vaticano II y un hombre que conoce como pocos las corrientes teológicas y las tendencias del pensamiento contemporáneo», expresó Marcó.
En los perfiles de los diarios italianos que se publicaron estos días, casi siempre se destacó el hecho de que Bergoglio se mueva en transporte público e hiciera de la vida austera una firme disciplina. Para Marcó, éste es uno de los puntos comunes con el Papa. Joseph Ratzinger «tiene un trato muy afable y hábitos muy simples. Se lo puede encontrar en un mercado haciendocompras; en eso, se parecen», explicó.
Sobre las críticas que recibió Ratzinger antes y después de su elección como Papa, Marcó consideró que «hay que dejarlo desarrollar su ministerio». «Los que dicen que es conservador deben tener en cuenta que la Iglesia nunca modifica la doctrina; los principios no se alteran, sólo los modos pastorales pueden sufrir variaciones entre los sacerdotes», expresó. En este sentido, el vocero de Bergoglio ejemplificó que en la Iglesia conviven el Opus Dei y los carismáticos, pero ninguno pone en duda la divinidad de Cristo. En relación con los reclamos sociales de un cambio de visión de la Iglesia en cuanto a la sexualidad y al papel de la mujer en la jerarquía católica, Marcó indicó que «el hecho de que los medios presionen no significa que haya que hacer modificaciones. La Iglesia no es una democracia ni responde a modas pasajeras».
«La madre Teresa de Calcuta fue una de las mujeres más importantes de la historia de la Iglesia y no fue sacerdotisa», ejemplificó.
Marcó defendió el modo de elección del Papa, «único en el mundo, que exige dos tercios de los votos de cardenales que provienen de los más diversos países y que conocen la realidad de su región».
Dejá tu comentario