10 de marzo 2010 - 23:36

Biden renovó las críticas a Israel por construcción de asentamientos judíos en Jerusalén

Las declaraciones de Biden se producen luego de mantener sendas reuniones con el presidente palestino, Mahmud Abbas.
Las declaraciones de Biden se producen luego de mantener sendas reuniones con el presidente palestino, Mahmud Abbas.
El vicepresidente estadounidense Joe Biden, dijo que el pueblo palestino merece un Estado independiente "viable" y "continuo", en medio de la condena internacional y la crisis diplomática desatada con Israel tras la aprobación de la construcción de 1600 casas en Jerusalén Este.

"Corresponde a ambas partes generar un clima que contribuya a las negociaciones y no dificultarlas", declaró Biden en un comunicado de prensa leído junto al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en Ramallah.

En el texto, el vicepresidente advirtió que la decisión israelí de aprobar la construcción de viviendas socavará la "confianza necesaria" para que las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes sean "provechosas".

Las declaraciones de Biden se producen luego de mantener sendas reuniones con Abbas y con el primer ministro palestino, Salam Fayad, quienes también rechazaron en duros términos la decisión israelí.

Abbas, exhortó a Israel a "no perder la oportunidad de hacer la paz y darle una oportunidad a los esfuerzos del presidente Barack Obama, y su enviado George Mitchell".

Por su parte, el principal negociador palestino, Saeb Erakat, se sumó a los reclamos y pidió que "estas declaraciones, en particular las estadounidenses", se traduzcan en "hechos para obligar a Israel a detener las actividades de colonización".

El anuncio del lunes del gobierno israelí ensombreció la visita de Biden a la región y friccionó de modo sensible el vínculo entre ambas naciones hasta el punto que el vicepresidente devolvió el golpe y utilizó la palabra "condena" para referirse al hecho.

La aspereza cobró mayor volúmen cuando Biden hizo hacer esperar 90 minutos al primer ministro, Benjamin Netanyahu, quien lo aguardaba para una cena en su residencia oficial.

La respuesta estadounidense produjo una disculpa del ministro de Asuntos Sociales israelí, Isaac Herzog, quien aseguró que el hecho "no debió suceder durante la visita de un vicepresidente de Estados Unidos" tras agregar que "es realmente vergonzoso y debemos pedir perdón por este error".

El ministro del Interior, Eli Yishai, intentó también poner paños fríos al traspié diplomático, aunque cuestionó la oportunidad del anuncio y no el fondo, al declarar que debieron mostrar "más delicadeza ante la llegada de un representante estadounidense" y no haber "pospuesto dos o tres semanas" el anuncio.

Más temprano, en Naciones Unidas, el secretario general del organismo, Ban Ki-Moon, reiteró que las colonias eran "ilegales" a los ojos de la ley internacional, mientras los Estados árabes prometieron "una respuesta clara" a la colonización en Jerusalén Este, durante una reunión en El Cairo.

La Alta Representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Catherine Ashton, dijo que la medida enrarece el "ya frágil proceso de paz en la región y sirve al incremento de un clima de desconfianza".

"Permítanme que me una al vicepresidente Joe Biden en la condena de la decisión de construir 1600 nuevas viviendas", señaló en el inicio de su intervención en un debate en el pleno del Parlamento Europeo (PE).

En el propio gobierno, el gabinete del ministro de la Defensa, Ehud Barak, expresó su cólera después del anuncio que "perturba las negociaciones de paz con los palestinos, negociaciones del más alto interés para Israel", según señaló un texto difundido hoy por esa cartera israelí.

Barak, del partido Laborista, forma parte del gobierno de coalición que encabeza el primer ministro Benjamin Netanyahu, del bloque de derecha, Likud.

El martes, Israel anunció que aprobó la construcción de 1600 viviendas en la parte de Jerusalén reclamada por los palestinos, un anuncio que causó la indignación palestina y tocó la fibra más sensible del conflicto en la región, ya que tanto los palestinos como Washington coinciden en que los asentamientos constituyen uno de los mayores obstáculos para la paz.

La tensión diplomática estalla dos días después que el enviado especial estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell, confirmara que israelíes y palestinos aceptaron iniciar "negociaciones indirectas" de paz con la mediación de Estados Unidos.

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