26 de febrero 2003 - 00:00

Blair consiguió apoyo a la guerra pero dividió al laborismo

El premier británico, Tony Blair, consiguió hoy que su postura sobre Irak fuera respaldada en la Cámara de los Comunes, pero la votación dejó en evidencia una "rebelión" en el oficialismo dado que unos 100 laboristas se opusieron a la política del gobierno.

Los parlamentarios votaron dos mociones. La primera, que fue rechazada por 393 votos contra 199, afirmaba que "aún no hay suficientes pruebas para una acción militar contra Irak".

Según la BBC entre los detractores de Blair había unos 100 parlamentarios de su propio partido laborista, con lo que de acuerdo a analistas británicos habría una "rebelión" en el oficialismo.

La segunda, presentada por el gobierno de Blair y respaldada por los Conservadores, obtuvo 434 votos a favor y 124 en contra. La misma daba al presidente iraquí, Saddam Hussein, sólo una "última oportunidad" más para cumplir con las resoluciones de la ONU.

Las votaciones fueron el resultado de varias horas de debate en los Comunes, donde se trató exclusivamente del conflicto con Irak.

Blair intentó mitigar las preocupaciones remarcando que trabajaba "a toda velocidad" para lograr una segunda resolución de Naciones Unidas e insistiendo a los parlamentarios que el gobierno no les estaba pidiendo que voten por la guerra.

Pese a que el liderazgo del partido Conservador dio pleno apoyo a la política de Blair sobre Irak, una de sus figuras más fuertes y ex ministro de economía tory, Ken Clarke, estuvo entre los pocos conservadores que votaron contra el gobierno.

El gobierno británico prometió que un total de 42.000 soldados, marinos y efectivos de la aviación participarán en cualquier acción, junto con 120 tanques, una armada de 17 barcos y unos 100 aviones de combate y de apoyo.

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