Londres (EFE, Reuters, ANSA) - El primer ministro británico, Tony Blair, presentó ayer a su gobierno, reunido en sesión extraordinaria, un documento oficial en el que se detalla la acumulación de armamento de destrucción masiva por parte de Irak y dijo que, como la política de «contención» hacia Bagdad ha fracasado, «hay que parar a Saddam Hussein».
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Se trata de un informe que será hecho público hoy, apenas unas horas antes de que se reúna el Parlamento, también convocado con carácter de urgencia para debatir los planes del gobierno británico en relación con Irak.
Según la oficina del primer ministro, Blair dijo en la reunión que «la política de contención (con Irak) no ha funcionado. Saddam ha sido capaz de avanzar en su programa de armamento de destrucción masiva y tiene que ser detenido».
El jefe del gobierno británico admitió que había que continuar tratando de resolver el asunto a través de Naciones Unidas, pero también dejó claro que Hussein sólo ha aceptado la vuelta de los inspectores de la ONU debido a la presión internacional.
«No hay duda -dijo Blair- de que, a pesar de los desmentidos, a pesar de las sanciones, a pesar de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Hussein está continuando su programa armamentístico. Y no estamos hablando de residuos del pasado, sino de un programa actual y en desarrollo.»
Tras la reunión del gabinete, que duró cerca de dos horas, el titular de Exteriores, Jack Straw, pidió a la «la comunidad internacional que se muestre firme y decidida ante las amenazas de Hussein». «Antes de que se celebrara la reunión gubernamental, algunos de los miembros del gabinete habían expresado sus reservas ante la posibilidad de una intervención militar contra Irak.
En tanto, Estados Unidos acusó a Irak de no cumplir su compromiso de permitir el regreso incondicional de los inspectores de armas, y el presidente George W. Bush volvió a advertir que el fracaso de la ONU en aprobar una nueva resolución contra Irak podría socavar su credibilidad.
El Departamento de Estado norteamericano, tratando de conseguir apoyo en el Consejo de Seguridad de la ONU para lograr una resolución que amenace con las consecuencias por un incumplimiento, dijo que la falta de sinceridad de Irak quedó reflejada en las declaraciones que hizo en los últimos días. Irak dijo el domingo que rechazaría cualquier resolución de la ONU que contradiga un acuerdo que, dice, tiene con el secretario general Kofi Annan, aparentemente en referencia a un acuerdo de 1998 sobre el acceso a los palacios presidenciales.
Hablando en el hangar de la guardia nacional del ejército, en Trenton, Nueva Jersey, Bush dijo que el caso de Irak ponía a prueba la autoridad de las Naciones Unidas.
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