Bolivia está al borde de la secesión

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Santa Cruz (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - Cuatro departamentos (provincias), liderados por el poderoso Santa Cruz, realizarán hoy multitudinarios cabildos abiertos para reivindicar su pretensión de convertirse en regiones con autonomía, frente al poder central en Bolivia, en un clima de fuerte tensión que el gobierno, evocando la posibilidad de una intervención militar, ha calificado de preinsurreccional.

La concentración principal se realizará en Santa Cruz, cuyas autoridades regionales, opuestas al presidente izquierdista Evo Morales, intentan congregar a un millón de personas en la protesta, casi la totalidad de los habitantes de esta próspera ciudad, motor del desarrollo nacional.

«Llueve o truene hay cabildo», declaró Carlos Dabdoub, un prominente funcionario de la gobernación de dicho departamento, cuyo titular, Rubén Costas, llamó «a demostrar al gobierno que somos más los que queremos vivir en democracia, somos más los que queremos autonomía, somos más los que respetamos la ley y queremos vivir con libertad».

Dabdoub leyó la semana pasada en un acto público un documento que hace referencia a aspectos independentistas de la proclama de Santa Cruz, alusiones que dieron pie al gobierno para alertar a las Fuerzas Armadas de que la «oligarquía» de esta región alienta la división del país y el secesionismo.

«Las autonomías departamentales quieren mantener el rol y la unidad de las Fuerzas Armadas, al igual que nuestras relaciones internacionales, política y económica, entre otras, que son competencias del gobierno central», dijo ayer un documento de una autoproclamada Junta Autonómica, que congrega a prefectos y autoridades civiles de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni.

«Reiteramos que la lucha por los dos tercios (como modalidad de voto en la Asamblea Constituyente, que debe definir la nueva Carta Magna) y las autonomías son la garantía de la unidad de la Patria», agregó el texto.

  • Polarización

    En un marco de posiciones polarizadas, el gobierno denunció un clima preinsurreccional en los planteamientos de las cuatro regiones y teme que en el cabildo se desaten actos de violencia por parte de grupos radicalizados que reclaman la independencia lisa y llana.

    «Hay una actitud que quiere desbordar los límites de la Constitución», dijo el secretario de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, cuando se le preguntó si prevalece un ambiente preinsurreccional en algunos sectores del movimiento autonómico que, en su expresión más radical, proclaman el secesionismo.

    «Hay varias fronteras en las que conviven estas tentaciones autoritarias, estas expresiones de trasgresión al orden constitucional, partidos políticos que facilitan estas tentaciones, distintas expresiones», señaló Quintana, un sociólogo y ex militar que forma parte del círculo íntimo del izquierdista Morales.

  • Dos países

    El alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, y un grupo de indígenas pidieron la semana pasada la formación de dos Bolivia: una andina y otra amazónica y de los llanos.

    Para peor, las Fuerzas Armadas denunciaron el robo de un lote de fusiles y advirtieron que las armas podrían ser empleadas en los cabildos públicos.

    «De acuerdo con informes de inteligencia, fueron sustraídos fusiles calibre 7.62 mm, del puerto de Cobija (extremo norte) con el propósito de ser empleados en las concentraciones que están convocadas, simultáneamente en las ciudades de Santa Cruz, Tarija, Beni y Cobija», afirma un comunicado castrense.

    «El uso de este armamento tiene la intención de acusar a las FF.AA. de utilizar sus armas de reglamento en contra de civiles, especialmente en la concentración que tendrá lugar en Santa Cruz», según el comunicado militar.

    Aunque huelgas de hambre en demanda de autonomía y la aprobación de la nueva Constitución por dos tercios de los votos de los convencionales --contra la pretensión oficial de hacerlo sólo con la mitad más uno, lo que no es legal-fueron levantadas en Santa Cruz y Beni, las protestas continuaban en Tarija y Pando, donde también mandan las autoridades locales identificadas con corrientes de derecha.

    Buscando reducir la tensión, el viceministro de la presidencia, Alfredo Rada, dijo que el gobierno de Morales está dispuesto a discutir el sistema de aprobación de la nueva carta política en la Asamblea Constituyente.

    Sin embargo, para Quintana lo que estos movimientos de protesta pretenden es «tratar de ejercer una atribución que no es constitucional, llevar adelante autonomías de facto».

    La pulseada entre el gobierno y las dirigencias regionales se trasladó también a las calles con algunos enfrentamientos entre simpatizantes de ambos bandos, y a los medios, especialmente en Santa Cruz, con jingles que piden oponerse a Morales con el argumento de que «no queremos más dictadores para Bolivia».
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