28 de septiembre 2005 - 00:00

Brasil: candidato apoyado por Lula gana presidencia de Diputados

El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva festejó el miércoles la elección de su aliado, el legislador Aldo Rebelo, como nuevo titular de la Cámara de Diputados de Brasil, en un triunfo que permitirá al Poder Ejecutivo retomar el comando del Congreso.

La victoria de Rebelo, del Partido Comunista de Brasil (PCdB), da oxígeno al debilitado gobierno brasileño y podría ayudarlo a superar la grave crisis política que enfrenta, según dijeron legisladores y analistas.

Rebelo, un ex ministro de Lula, ganó la segunda vuelta de la elección para titular de la Cámara baja por un ajustado margen de 258 contra 243 votos al opositor José Thomaz Nonó, del derechista Partido del Frente Liberal (PFL).

"El desafío es restablecer la confianza del pueblo brasileño en nuestra institución", dijo Rebelo tras su triunfo, que lo pondrá hasta febrero del 2007 al frente de una Cámara de
Diputados manchada por evidencias actos de corrupción de varios de sus miembros.

La victoria llega en momentos en que la base de apoyo a Lula en el Congreso parecía desintegrada, tras el estallido del escándalo provocado por denuncias de compra de parlamentarios por parte del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
   
La elección se realizó además en un adverso momento para Lula y su PT, que había perdido esta semana su condición de primera minoría en la Cámara de Diputados luego de que varios diputados abandonaran la agrupación.

"Es una tremenda victoria", dijo el analista político Ricardo Ribeiro, de la consultora MCM.

Lula, en una nota en la que felicitó a Rebelo, dijo que el Poder Legislativo y el Ejecutivo, cuyas relaciones atraviesan un período de turbulencias, mantendrán "un diálogo independiente, constructivo y respetuoso".

Además de intentar limpiar la imagen de la Cámara, Rebelo afrontará el desafío de conducir las investigaciones en marcha en el Legislativo, que podrían terminar con la anulación de mandatos de diputados acusados de recibir pagos del oficialista

Partido de los Trabajadores (PT) para votar proyectos impulsados por el gobierno.
   
• El apoyo del Planalto

La elección en la Cámara baja se realizó tras la renuncia de su anterior titular, Severino Cavalcanti, quien dejó el cargo la semana pasada tras ser acusado de cobrar sobornos, en momentos en que el país vive un escándalo causado por irregularidades financieras cometidas por el PT.
   
El Palacio del Planalto, la sede del gobierno brasileño, trabajó intensamente para favorecer las posibilidades de su aliado Rebelo y días antes de la elección anunció que liberaría 500 millones de reales (222 millones de dólares) para atender enmiendas de legisladores al presupuesto federal.
    
Nonó, el candidato derrotado, dijo que el triunfo de Rebelo "refleja todo el peso del Palacio (del Planalto), que jugó muy fuerte".
    
La elección del nuevo jefe de la Cámara de Diputados, según analistas, podría abrir el camino para poner fin a la crisis política que casi paralizó las votaciones legislativas desde junio e iniciar, también, una nueva era de entendimiento entre gobierno y Poder Legislativo.
    
Sin embargo, la estrechez del triunfo de Rebelo dejó en claro que Lula deberá esforzarse para aprobar sus proyectos en los escasos meses de tareas legislativas que restan antes de las elecciones generales, marcadas para octubre del 2006.
    
Según legisladores, la victoria de Rebelo serviría además para rechazar eventuales nuevos pedidos de juicio político contra Lula en el Congreso.
    
"La presencia de Aldo (Rebelo) protege a Lula del juicio político", dijo el diputado Armando Monteiro Lobato, que también es presidente de la poderosa Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil.

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