Menos de 100 días después del ascenso a la presidencia del ex líder sindical Luiz Inácio Lula da Silva, los metalúrgicos de San Pablo nucleados en la Fuerza Sindical iniciaron hoy una huelga por aumento salarial, aunque se logró un primer acuerdo en una de las fábricas.
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Permanecen paralizadas cinco plantas fabriles en San Pablo, otras tres en Guarulhos (Gran San Pablo) y una en la vecina ciudad de Osasco.
La Fuerza Sindical es una de las dos grandes centrales brasileñas de trabajadores, de importancia menor que la Central Unica de Trabajadores (CUT), fundada por Lula cuando era dirigente metalúrgico.
El presidente de la Fuerza Sindical, Paulo Pereira da Silva (Paulinho), aclaró hoy que "esta huelga es estrictamente económica y no tiene cualquier connotación política, pero nosotros no queremos al gobierno por aquí".
Los trabajadores reivindican aumento salarial de 10 por ciento sin esperar a la nueva fecha-base, que será en noviembre próximo.
"La inflación ya devoró el aumento de 10 por ciento logrado por la categoría en la convención de noviembre pasado", explicó el dirigente.
La Fuerza Sindical anunció hoy un acuerdo con la empresa Lopsa Imdustria y Comercio de Torneados, cuyo propietario, Florivaldo Caputo, estimó "justo" el aumento, en razón de la inflación de 10,39 por ciento de los últimos cuatro meses.
San Pablo tiene 1.500 grandes y medianas empresas del sector metalúrgico y 40 de ellas fueron afectadas por la huelga.
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