¿Giro?: el nuevo canciller de Brasil priorizará la vacunación, el medio ambiente y la economía

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El discurso anticipa un cambio de orientación respecto de la gestión del depuesto Ernesto Araújo. "Reforzaremos la cooperación internacional, sin exclusiones", prometió. Con todo, analistas esperan que el presidente limite su margen de acción.

Brasilia - En lo que sugiere un giro con respecto a las posiciones de su antecesor, el ultraderechista Ernesto Araújo, el nuevo canciller de Brasil, Carlos Alberto França, afirmó ayer que buscará “reforzar la cooperación internacional, sin exclusiones”, a la vez que fijó como sus prioridades el acceso a vacunas, el cuidado del medio ambiente y el relanzamiento de la economía.

En su discurso de asunción, que brindó en una ceremonia cerrada a la prensa y que no tuvo transmisión en vivo, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores optó por un mensaje conciliador hacia la comunidad internacional en momentos en que Brasil se encuentra más aislado y afectado por una brutal segunda ola del nuevo coronavirus.

“Mi compromiso es llevar a Brasil hacia un intenso esfuerzo de cooperación internacional, sin exclusiones, y abrir nuevos caminos de acción diplomática, sin preferencias de un tipo y otro”, afirmó França, quien hasta ahora revistaba como jefe de Ceremonial de la Presidencia.

El presidente, Jair Bolsonaro, juramentó ayer a este funcionario y a otros cinco ministros.

França definió “tres urgencias” para su gestión, empezando por sanitaria, en momentos en que la pandemia de coronavirus está en una curva ascendente imparable y acumula ya más de 330.000 muertos.

Araújo renunció la semana pasada, tras ser acusado por líderes del Congreso de haber perjudicado la compra de vacunas contra el covid-19 por sus altercados con China. Asimismo, opositores al presidente amenazan con iniciarle un juicio político por su negacionismo sanitario y su postura reacia a la vacunación.

Bolsonaro ha puesto en duda la eficacia de las vacunas contra el covid-19 y llegó a prometer que jamás se inmunizaría dado que, afirmó, es “inmune” por haber contraído la dolencia en julio del año pasado. Pese a sus dichos, se sabe que los pacientes recuperados solo conservan anticuerpos por alrededor de tres meses.

En esa línea, el mandatario acusó de “dictadores” a los gobernadores, como el de San Pablo, João Doria, que proponen la vacunación obligatoria.

En las últimas semanas, en las que registró una brusca caída en las encuestas, el presidente pareció adoptar un nuevo discurso y el jueves pasado admitió la posibilidad de inmunizarse.

Los otros dos imperativos que propuso França son “la urgencia de la economía y la urgencia del desarrollo sustentable”, a la que también definió como “urgencia climática”.

Se trató de otra toma de distancia con Araújo, quien criticaba el “climatismo”. Para él, esto es una forma de “globalismo”, la instrumentación de la globalización por parte del “marxismo cultural”, representado por oenegés y organismos internacionales.

Esa postura le valió a Brasil agrias polémicas con la Unión Europea (UE) y con los defensores del medio ambiente, que reprochan al Gobierno de Bolsonaro haber debilitado las políticas de control ambiental y propiciado niveles récords de deforestación en la Amazonía y otros biomas.

“Brasil habla hoy en día de la libertad en todo el mundo. Si eso nos convierte en un paria internacional, seamos ese paria”, había afirmado Araújo en octubre pasado ante los alumnos de diplomacia del Instituto Rio Branco.

Sin embargo, más allá de sus intenciones y su temperamento reconocidamente moderado, França, un diplomático de 56 años, no deja de ser un ministro de Bolsonaro. Así, el cambio de orientación realmente esperable genera dudas.

Él mismo reforzó esas prevenciones al señalar ayer que “Brasil siempre ha sido un actor importante en el amplio espacio del diálogo multilateral. Eso no significa, evidentemente, adherir a cualquier tentativa de consenso que emerja en Naciones Unidas o en otras instancias”, aclaró.

La reorientación se produce en momentos en que Estados Unidos, con su nuevo presidente demócrata Joe Biden, acentúa la presión a favor de la transición ecológica para enfrentar el cambio climático.

Brasil estuvo alineado desde la llegada de Bolsonaro al poder en 2019 con el republicano Donald Trump, distanciándose de otros emergentes y polemizando con China, su principal socio comercial.

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