El presidente George W. Bush pidió a la oposición «apoyar» a los soldados en Irak y aprobar el presupuesto para financiar la guerra
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - En su primera conferencia de prensa del año, el presidente George W. Bush urgió ayer al Congreso para que no ponga trabas al presupuesto para Irak, en momentos que la oposición lleva adelante numerosas medidas para frenar la financiación de la guerra.
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Los congresistas «tienen todo el derecho a expresar su oposición» a la nueva estrategia en Irak, pero no a obstaculizar el trabajo de las tropas o bloquear los medios que necesitan, dijo el mandatario.
Bush lanzó una clara advertencia a los legisladores, al manifestar que espera que la resolución no vinculante contra el refuerzo de tropas en Irak que se debate en la Cámara de Representantes no vaya más allá. «Nuestras tropas cuentan con que sus líderes elegidos en Washington les proporcionen el apoyo que necesitan para hacer su misión», subrayó.
Según el jefe de la Casa Blanca, los miembros del Congreso tienen esa responsabilidad y deben cumplirla, al margen de que expresen su rechazo a las decisiones que él ha tomado, algo que dijo comprender y que «no significa que no sean ciudadanos buenos u honorables».
Financiación
Se puede estar en contra de esas decisiones y apoyar las tropas, manifestó Bush, quien insistió en que «el problema es la financiación». Lo que quiere y espera el presidente es que «esa resolución no vinculante no se convierta en una política vinculante que impida» a las tropas estadounidenses hacer lo que les pidió.
Lo que les exigió es que ayuden al gobierno iraquí en el plan Aplicamos la Ley, ideado para garantizar la seguridad en la capital iraquí. Para poner en práctica esa estrategia, Bush ordenó el envío de tres nuevas brigadas de efectivos estadounidenses, un total de 21.500 soldados adicionales a los alrededor de 140.000 ya desplegados en ese país.
Su comparecencia ante la prensa se produjopoco después de que el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, anunciase la entrada en vigor del nuevo plan y de que el general que lo dirige, Abud Gambar Hashim, ordenara el cierre durante 72 horas de las fronteras con Siria e Irán para evitar la entrada de apoyo a las milicias iraquíes. Bush se refirió también a esos apoyos y apuntó directamente a Irán como país responsable de proporcionar armas mortíferas que se dirigen contra las tropas estadounidenses.
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