Bush y Putin se reúnen en su última oportunidad de allanar diferencias

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Sochi, Rusia, (AFP) -El presidente estadounidense George W. Bush llegó ayer a Sochi (sur de Rusia) para una última cumbre con el ruso Vladimir Putin, destinada inicialmente a allanar diferencias, en especial sobre el escudo antimisiles, antes de pasar el relevo a sus sucesores.

Hablando a la prensa en el avión que llevaba a Bush a Sochi, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que era "pronto" para que el encuentro se salde con un acuerdo sobre el escudo.

"Tendremos que trabajar más después de Sochi", explicó, "nadie dijo que se ultimaría todo y que todo el mundo estaría satisfecho".

Perino agregó que las discusiones entre Estados Unidos y Rusia van en "la buena dirección".

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, fue más parco: "esperemos a las negociaciones de mañana".

El encuentro ha sido descrito por ambas partes como una oportunidad de dejar bien encarriladas las relaciones bilaterales antes de que Putin y Bush dejen el poder.

Tras su llegada, el sucesor de Putin, Dimitri Medvedev se sumó a los dos dirigentes para una cena privada en la que el ambiente fue, en palabras de Perino, "cálido, agradable y muy distendido".

La reunión, a orillas del mar Negro, tiene lugar tras la cumbre de la OTAN en Bucarest en la que los aliados europeos de la Alianza Atlántica apoyaron el proyecto estadounidense de escudo antimisiles pero tuvieron un gesto hacia Rusia al aplazar el ingreso de Ucrania y Georgia.

A Rusia le resultará ahora más difícil oponerse al despliegue de elementos del escudo en Europa y queda por ver qué concesiones hará Putin en ese tema, a un mes del fin de su mandato, marcado por un fuerte discurso antiestadounidense.

Putin entregará el poder el 7 de mayo a Medvedev, en tanto que Bush saldrá de la Casa Blanca en enero próximo, después de las elecciones de noviembre en Estados Unidos.

Putin fue invitado a la cumbre de la OTAN en Bucarest, pero en esa ocasión "la cuestión del escudo fue abordada rápidamente", dijo el viernes el presidente ruso.

Rusia se opuso tenazmente al despliegue de ese sistema defensivo, pero últimamente las posiciones parecieron acercarse. Putin aseguró que se había prestado atención a "las inquietudes rusas" y que Estados Unidos "reflexiona sobre medidas de transparencia y confianza".

Según fuentes estadounidenses, los dos jefes de Estado aprobarán en Sochi un "documento marco estratégico" para dar una base más sólida a las relaciones bilaterales antes de dejar el poder, aunque ese texto no llegue a firmarse y a entrar en vigencia antes del fin de sus mandatos.

"Ese documento tiene que ser honesto" y mencionar los temas "que preocupan a Rusia", como el escudo, el acuerdo de reducción de armas estratégicas y la ampliación de la OTAN, expuso el asesor diplomático del Kremlin, Serguei Prijodko.

Putin también quiere, aunque en menor medida, "cerrar sus relaciones con Estados Unidos con una nota positiva antes de partir", pues "es posible que, dentro de algunos años, las malas relaciones con un país ya no sean consideradas por la opinión pública como un éxito", explicó el politólogo ruso Fedor Lukianov.

La cita de Sochi "será nuestra última reunión cara a cara" en tanto que presidentes, y "le agradeceré que sea franco conmigo", dijo Bush, quien agregó que no guardaba ninguna "animosidad" hacia su colega ruso.

Putin dijo que esperaba convertirse en primer ministro de Medvedev, con quien Bush tendrá hoy en Sochi su primer encuentro.

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