Caen dos médicos por atentado de Glasgow. Uno llegó desde Irak
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La madre de Mohammed Asha muestra en Amán, Jordania,
un retrato de su hijo y lo defiende de las sospechas que lo
ligan a la reciente oleada terrorista en el Reino Unido. En
Londres creen que sería el cabecilla de los terroristas.
Abdulla, que se graduó como médico en Bagdad y llegó a este país en 2004, trabaja en el Royal Alexandra Hospital, donde el otro autor del atentado fallido en el aeropuerto de Glasgow está siendo tratado de sus graves quemaduras bajo una fuerte vigilancia policial.
En ese centro de salud, ubicado en la localidad de Paisley, la policía efectuó ayer una explosión controlada en un vehículo sospechoso estacionado fuera del complejo sanitario. «No hay indicaciones de que haya explosivos en el vehículo», aseguró un portavoz de la policía, sin aportar más detalles. Otras dos se realizaron en Glasgow.
El segundo médico detenido responde al nombre de Mohammed Asha, tiene 26 años y es oriundo de Jordania, quien fue arrestado, junto a su esposa, el pasado sábado en una ruta del condado de Cheshire (noroeste de Inglaterra).
Asha, que llegó al Reino Unido en 2005 y trabaja en el Royal Shrewsbury Hospital y en el Princess Royal Hospital de Teldford (oeste de Inglaterra) podría ser el «cabecilla» de la supuesta célula terrorista responsable de los ataques fallidos en Londres y Glasgow, indicó el vespertino londinense «Evening Standard».
De acuerdo con ese diario, la policía pudo capturar a Asha, especializado en neurología, gracias a las pistas encontradas en varios teléfonos móviles descubiertos en los dos coches bomba de Londres, que iban cargados de combustibles, garrafas de gas y clavos. El doctor jordano y su esposa, de 27 años, están recluidos en la comisaría de máxima seguridad de Paddington Green (centro de Londres).
El padre de Asha, desde Jordania, se comunicó con el gobierno para pedir por la seguridad de su hijo. «No todos los árabes son terroristas», aseveró. «No puedo imaginar que él tenga otro objetivo más que estudiar en el Reino Unido», aseguró el progenitor y agregó que su Ashad es «piadoso, pero no extremista».
Una fuente de los servicios de seguridad precisó que otros extranjeros que trabajan en servicios de salud figuran entre los detenidos y que todos habrían ingresado a Gran Bretaña de forma legal.
Entretanto, la ministra del Interior, Jacqui Smith, compareció ayer ante el Parlamento para informar de la respuesta del gobierno ante los atentados, tras elevarse la alerta terrorista al máximo nivel, lo que significa que un atentado es inminente. Flanqueada por el primer ministro, Gordon Brown -quien fue aplaudido por su respuesta a los episodios-, Smith precisó que 19 inmuebles fueron registrados y aseguró que «la policía reforzó de manera sustancial las medidas de seguridad».
Las medidas de seguridad se reforzaron en estaciones y aeropuertos y ayer se podía ver una fuerte presencia policial en las calles de Londres. También se incrementó el dispositivo de seguridad en el torneo de tenis de Wimbledon con la instalación de bloques de hormigón en las entradas y la sistematización del registro de los vehículos, lo que provocó grandes atascos.




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