28 de enero 2002 - 00:00

Caso Enron: Casa Blanca niega documentos

Washington (EFE, ANSA) - En una decisión que incrementará la polémica por el caso Enron, la mayor quiebra de la historia norteamericana con explosivas derivaciones políticas, el vicepresidente de los EE.UU., Richard Cheney, afirmó ayer que no entregará al Congreso la lista de ejecutivos con los que se reunió mientras se elaboraba la estrategia energética del gobierno.

«Sería algo sin precedentes, no se ha hecho nunca. Convertiría en algo imposible que yo tuviera más conversaciones confidenciales», apuntó Cheney en un programa de televisión.

El vicepresidente dijo, sin embargo, que sus reuniones no ocultan secretos y acusó a los demócratas de tratar de crear una polémica política de un asunto estrictamente empresarial, como la quiebra de una empresa.

David Walker
, responsable de la Oficina de Contabilidad del Congreso (GAO), estudia la posibilidad de enviar una citación judicial para forzar a la Casa Blanca a entregar esa lista, algo que nunca se ha hecho.

Diez miembros de la actual administración republicana han tenido vínculos personales o empresariales con Enron, y la Casa Blanca ha admitido diversos contactos con ejecutivos de la empresa en los meses anteriores a la declaración de la bancarrota, calificada como fraudulenta, el 2 de diciembre.

En concreto, el vicepresidente se reunió en seis ocasiones con ejecutivos de Enron, lo que ha dado pie a que la oposición demócrata denuncie la supuesta intención de que esa compañía de comercialización de energía trataba de influir en la política energética del presidente George W. Bush.

Mientras, el escándalo comienza ahora a salpicar a Jeb Bush, gobernador del estado de Florida y hermano del presidente, quien habría mantenido contactos con los máximos ejecutivos del gigante energético.

La muerte del ex vicepresidente de la empresa Enron, John Clifford Baxter, el viernes en su automóvil en Houston, oficialmente clasificada como suicidio por la Oficina de Medicina Legal del condado texano de Harris, añadió un elemento decisivo al escándalo.
Algunos miembros del Congreso, comprometidos en las investigaciones sobre el derrumbe del coloso energético, mostraron perplejidad por la muerte de Baxter, considerado como un testigo clave en la causa.

Dejá tu comentario

Te puede interesar