11 de enero 2007 - 00:00

Cede Morales a la oposición para salvar la Constituyente

La Paz (AFP, Reuters, EFE) - El gobierno boliviano cedió ayer parcialmente a exigencias de la oposición, que reclama que la nueva Constitución del país sea aprobada con dos tercios de los votos de la Asamblea Constituyente y no por mayoría absoluta, como pretendía el presidente Evo Morales.

«Vamos a aceptar los dos tercios para aprobación de todos los artículos de la Constitución, artículo por artículo», afirmó el vicepresidente, Alvaro García Linera, expresando la intención del gobierno de evitar el naufragio del proyecto con el que pretende refundar el país.

  • Gran duda

  • García expresó su optimismo para que de esta manera se pueda desbloquear la cita constituyente que tras cinco meses de trabajo sólo se ocupó del reglamento para su funcionamiento.

    La gran duda ahora es hasta dónde podrá avanzar el oficialismo en sus intentos reformistas, dado que carece de dos tercios de los convencionales para aprobar el texto sin apoyos opositores. El proyecto oficial apunta a dar más poder a la mayoría indígena, a consolidar la nacionalización de los recursos energéticos y al reparto masivo de tierras.

    «Hemos aceptado los dos tercios para la aprobación de los artículos en detalle, pero necesitamos una cláusula que nos garantice que no va a haber bloqueo de parte de algunos opositores», advirtió García Linera.

    El vicepresidente dijo que los 137 constituyentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Morales, se comprometieron a trabajar sábado y domingo para que el 6 de agosto exista una nueva Constitución política en Bolivia.

    Sin embargo, García Linera, al mando de Bolivia por el viaje del primer mandatario a
    Nicaragua, advirtió que «los puntos que no se hayan acordado hasta el 2 de julio serán aprobados por mayoría absoluta», pretensión que choca con la legalidad vigente y mantiene
    alerta el conflicto con la oposición de centroderecha.

    En tanto, representantes cívicos del departamento (provincia) de Cochabamba suspendieron
    la marcha por la paz que debían realizar ayer para evitar choques con los campesinos progubernamentales que protestan en la capital homónima exigiendo la dimisión del prefecto regional, Manfred Reyes Villa.

    Simpatizantes del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) quemaron el lunes parte de la Prefectura de Cochabamba y el martes cerraron durante unas horas una válvula de bombeo de agua, lo que obligó a racionar el suministro en algunos barrios de la capital departamental.

    Estas acciones y el bloqueo de caminos de accesoa Cochabamba decretado el martes y que persistía ayer persiguen la renuncia del gobernador opositor Reyes Villa, cuestionado por el MAS por sus pretensiones autonomistas para la región.

    Los gobernadores opositores de cinco regiones de Bolivia se solidarizaron ayer con Reyes Villa y reclamaron a través de un comunicado a Morales el «cese del terrorismo de Estado». Aludieron así a las presiones por la renuncia del prefecto de Cochabamba.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar