Roma y San Pablo (ANSA, AFP, LF) -Venezuela y Brasil dieron ayer señales de querer detener la escalada verbal entre sus gobiernos. Así, Hugo Chávez descartó que «existan tensiones con Brasilia», y el principal asesor de política exterior de Lula da Silva, Marco Aurelio Garcia, dijo que algunos de sus dichos fueron mal interpretados.
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Roma y San Pablo (ANSA, AFP, LF) -Venezuela y Brasil dieron ayer señales de querer detener la escalada verbal entre sus gobiernos. Así, Hugo Chávez descartó que «existan tensiones con Brasilia», y el principal asesor de política exterior de Lula da Silva, Marco Aurelio Garcia, dijo que algunos de sus dichos fueron mal interpretados.
La disputa se hizo pública el martes, cuando el canciller brasileño, Celso Amorim, se quejó de la «injerencia» del presidente venezolano en los asuntos regionales y de su rol en la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, que afecta a Petrobras.
Durante una rueda de prensa en Roma, tras ser recibido por el papa Benedicto XVI, Chávez subrayó que hubo «un intento de sobredimensionar las declaraciones de Amorim. Nosotros ya respondimos y aclaramos».
El presidente venezolano destacó que su país es «articulador, mediador y, a veces, también bombero, por lo cual a veces salimos chamuscados. Las afirmaciones de Amorim fueron producto de las presiones que sufrió de parte de la derecha del Congreso».
El gobierno de Venezuela expresó el miércoles «sorpresa» por comentarios del canciller de Lula da Silva.
Chávez rechazó ejercer cualquier «influencia sobre el presidente boliviano en un momento delicado», lo que «puede poner en riesgo la integración sudamericana» y la construcción del gran gasoducto regional.
El mandatario recordó que Bolivia acudió a un referendo para decidir la nacionalización y las promesas de Evo Morales en ese sentido en la campaña electoral. Al respecto, subrayó durante la conferencia de prensa que en la cumbre del 3 de mayo con los mandatarios de la Argentina, Bolivia y Brasil, en Puerto Iguazú, «se acordó apoyar el desarrollo de Bolivia, su soberanía». «Estoy seguro de que el documento de Puerto Iguazú reconoce la voluntad política por donde seguiremos trabajando», dijo.
Integración
El mandatario expresó confianza en que se mantendrá el espíritu de integración en la región, «pese a las presiones y provocaciones de la derecha».
Agregó que el Mercosur, el bloque al que Venezuela está en proceso de integración, «resulta un instrumento importantísimo para enfrentar la presión y el chantaje. Venezuela no condiciona su presencia allí. Expresará, sí, sus convicciones sobre lo que considera el mejor camino por seguir».
«Hay que reformatear el Mercosur y dar mayor solidaridad a los más pequeños», señaló.
Entre otras cosas, Amorim había dicho el martes que Venezuela debe adaptarse al Mercosur y no a la inversa, en lo que pareció ser una respuesta a las críticas de Caracas a ciertos aspectos del bloque.
Marco Aurelio Garcia, en tanto, señaló que no ha criticado la influencia de Chávez en Bolivia. «No dije lo que la nota (emitida el miércoles por el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano) dice. Nunca trataría a un jefe de Estado de esa forma, menos al jefe de Estado de un país amigo», declaró Garcia al diario «Folha de Sao Paulo», negando haber atribuido la decisión de Morales de nacionalizar los hidrocarburos a una influencia de Chávez.
«Considero insultantes, incluso racistas, esos comentarios. Son como decir que el presidente Evo Morales no pudiese tomar decisiones por su cuenta», expresó también Garcia a «Correio Braziliense».
El asesor se había sumado a la polémica en una entrevista divulgada el domingo en «Folha», en la que expresaba que «determinadas intervenciones que Chávez hace en determinados momentos no me parecen las más adecuadas».
También manifestó que a Lula le interesa que disminuya la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, y que «no queremos en América latina un clima de Guerra Fría». Esas declaraciones fueron hechas después de la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos, que cayó como una bomba en Brasil, que depende del gas vecino y tiene grandes inversiones en esa área.
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