9 de enero 2002 - 00:00

Chávez declaró la guerra a la prensa

Caracas (AFP, Reuters, EFE) - Alrededor de 200 simpatizantes del presidente venezolano Hugo Chávez mantuvieron el lunes por la noche un cerco de más de cuatro horas en torno al diario opositor «El Nacional», amenazando incluso con incendiarlo, provocando una airada respuesta de la prensa local y del gobierno de los Estados Unidos.

El periódico, uno de los principales del país, calificó ayer al mandatario de «dictador sin careta». «El presidente Chávez se ha quitado la careta de demócrata y nos muestra ahora su verdadera faz autoritaria», dijo a través de un editorial.

«Pobre y trágico destino el que nos espera si no detenemos a tiempo a este aprendiz de dictador, porque, en su locura progresiva e incurable, conducirá a Venezuela por el camino doloroso de la represión más bestial»
, agregó.

Los Estados Unidos manifestaron ayer su preocupación por el episodio e instaron a los venezolanos a fortalecer su proceso democrático por medios pacíficos y constructivos.
La embajadora de los Estados Unidos en Caracas, Donna Hrinak, visitó el periódico para transmitir los sentimientos del presidente George W. Bush, anunció el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher.

La turba de seguidores de Chávez, a quien sus adversarios acusan de autoritario y de no aceptar la disidencia, llegó a las puertas de las oficinas de «El Nacional» con pancartas y golpeando cacerolas, acusando al diario de no publicar la verdad y amenazando con quemarlo.

La protesta, repelida por los cuerpos de seguridad con gases lacrimógenos y chorros de agua a presión, ocurrió un día después de que Chávez reiterara sus ataques verbales contra el diario, al que acusó de hacer propaganda contra su revolución y de exagerar la oposición a su gestión, de casi tres años.

El director del periódico, Miguel Henrique Otero, dijo el lunes que éste no es el primer gobierno que trata de callar al diario por reflejar informaciones que le son molestas y que espera un aumento de la conflictividad contra el rotativo.

«Hoy se vuelven a repetir contra este periódico los mismos ataques del pasado para tratar de obligarnos a callar. No lo van a lograr. Pero los venezolanos tienen que estar pendientes de la escalada de violencia que se inicia contra nosotros y que, a no dudarlo, se extenderá hacia otros medios de comunicación», dijo «El Nacional».

Adversarios del gobierno aseguran que Chávez ha organizado grupos de militantes para que intimiden a los opositores y críticos a su «revolución». Periodistas y disidentes del oficialismo han sido atacados recientemente por estos grupos.

Pero el ministro de la Defensa,
José Vicente Rangel, dijo ayer a la prensa que ratificaba «la vocación del gobierno por respetar a los medios de comunicación y a los colegas periodistas».

Evaluó la acción contra «El Nacional» como «negativa desde todo punto de vista», entre otras cosas porque los manifestantes no siguieron los procedimientos regulares para hacer una protesta.

«El Nacional» cuestionó también la forma «mafiosa» como se eligió el sábado la directiva oficialista de la Asamblea Nacional, para lo cual dice que el gobierno usó prácticas que ha criticado duramente de administraciones pasadas como el chantaje político, la corrupción y la violencia.

Otero dijo que la protesta, que afirmó fue protagonizada por funcionarios públicos, buscaba «que nosotros no publiquemos lo que a ellos les molesta: la baja popularidad del gobierno, las promesas incumplidas, la gente que reclama por todo el país y la crisis de la democracia que se está viviendo en este momento en este país».

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