Chávez planificó su vida

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o Aunque se descuenta que no será nada bueno, todavía no se sabe cómo será el socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez . Lo que sí se conoce es cómo será la Venezuela de fines de 2007, cuando, según prometió ayer al asumir un nuevo mandato, habrá completado su "revolución" o Economía estatizada, gasto sin control, censura, gobierno por decreto, reelección a perpetuidad o Eso -pero en sus términos, claro- es lo que anunció en su mensaje de ayer, en el que ratificó que nacionalizará los teléfonos, la luz, el agua y hasta el gas o Sus allegados dicen que las expropiaciones serán con indemnización, pero se descuenta que el monto de éstas será motivo de enfrentamiento con EE.UU. o No sólo tiene planificado qué hacer con el resto de su vida -ser presidente, obviamente-, sino hasta en su reencarnación o "Seré cura", prometió, delirante, antes de arremeter contra la Iglesia.

Caracas (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - El presidente venezolano, Hugo Chávez, asumió ayer su tercer período de gobierno consecutivo (2007-2013) prometiendo la « radicalización» del proceso «revolucionario» a través de la instauración de la reelección indefinida, una reforma constitucional «integral» y la concesión de poderes especiales al Ejecutivo para decretar leyes.

El controvertido mandatario, que ganó la reelección en diciembre con 63% de los votos, sacudió al país y a los mercados con su reciente anuncio de que estatizará sectores estratégicos de la economía y que pedirá al Congreso poderes especiales para promulgar «leyes revolucionarias» por decreto, un proceso que llevará « aceleradamente» a Venezuela al socialismo y que «nada ni nadie podrá impedir».

«Juro por mi patria que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, que entregaré mis días y mis noches y mi vida entera en la construcción del socialismo venezolano, en la construcción de un nuevo sistema político, un nuevo sistema social, un nuevo sistema económico», dijo Chávez en un tramo de su extensa y curiosa fórmula de juramento, que incluyó a Dios, al país y hasta a su familia.

«Juro por Cristo, el más grande socialista de la historia. Juro por todos los dolores, amores y esperanzas», siguió. «Juro por esta maravillosa Constitución... Patria, socialismo o muerte, lo juro», concluyó en un modesto acto celebrado en la Asamblea Nacional (Parlamento) de 167 miembros, todos oficialistas, sin la presencia de mandatarios extranjeros.

En su discurso, Chávez, de 52 años, esbozó las líneas maestras para su nuevo sexenio que incluirán una ley que le dé poder para acometer reformas legislativas de importancia en materia económica y social, así como una nueva reforma a la Constitución que él mismo cambió tras llegar al poder en 1999.

«Construir la vía venezolana al socialismo, ése es el único camino a la redención, a la salvación de la patria. Llegó la hora del fin de los privilegios, de las desigualdades, y nada ni nadie nos hará detener el carro de la revolución en Venezuela», dijo a los presentes.

La presidenta de la AN, Cilia Flores, anunció que declarará la «urgencia parlamentaria» para otorgar a Chávez los poderes especiales, llamados en Venezuela «ley habilitante», la segunda que recibirá el teniente coronel retirado desde que asumió el gobierno en 1999.

Dichos poderes permitirán al presidente legislar en varias materias, incluidas la nacionalización de la Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (CANTV), privatizada en 1991, y otras empresas de sectores estratégicos como el agua y la electricidad vendidas a privados en la década del 90, según anunció el pasado lunes.

En su discurso de ayer, el jefe del Estado no dio precisiones acerca de esas nacionalizaciones, contrariamente a lo que se esperaba.

Paralelamente a la «ley habilitante», otro « motor» que acelerará la instauración del socialismo es «una reforma integral y profunda de la Constitución» Bolivariana de 1999, redactada por una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) entre agosto y diciembre de ese año, según dijo el presidente.

«Estamos redactando la propuesta para la reelección indefinida del presidente de la República», indicó asimismo Chávez, que promueve esta posibilidad desde que anunció su candidatura a la reelección hace un año.

En el acto, Chávez también subrayó la necesidad de que el país cuente con un sólido «poder moral» que luche de forma efectiva contra la «corrupción y los vicios».

En referencia al terremoto que provocaron en los mercados sus promesas estatizadoras y de cancelación de la autonomía del Banco Central, indicó que «la Bolsa de Caracas podrá caer, lo que no va a caer es Venezuela, es la economía venezolana, más pujante que nunca antes». La Bolsa se desplomó el martes 18,6%, pero ayer se recuperó 5,76%, sin que cotizara CANTV, el papel más castigado por los anuncios.

Lejos de convocar al diálogo a la oposición, se limitó a reclamarles «respetar y reconocer» las diferencias políticas y aceptar la voluntad de la «mayoría» como dicta «la democracia».

También la emprendió contra la Iglesia. «El Estado respeta a la Iglesia, la Iglesia debe respetar al Estado», dijo Chávez, al manifestar que no entiende la posición de rechazo del Episcopado a la medida oficial de no renovar «por golpista» la licencia de transmisión al canal privado de televisión RCTV, crítico con el gobierno.

Arremetió, además, contra la «oligarquía pestilente y nauseabunda que se refugia detrás de las sotanas». Los actos de investidura del presidente venezolano comenzaron a primera hora de la mañana con una ofrenda floral de Chávez al Libertador Simón Bolívar y finalizaron con un desfile militar, tras la ceremonia de juramento.

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