China eliminó una exención fiscal aplicada a los medicamentos y anticonceptivos vigente desde hace más de tres décadas, en una nueva medida para estimular la baja de la tasa de natalidad.
China empieza a cobrar impuestos a los preservativos y anticonceptivos para estimular la natalidad
La Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA) entró en vigor este jueves 1 de enero con ajustes en las políticas aplicadas sobre todo el sistema de productos de salud reproductiva.
-
El Gobierno autorizó el ingreso de 53 pesqueros chinos a la ZEE por un temporal en el Atlántico Sur
-
¿Cómo afecta la nueva salvaguarda china a las exportaciones?
China empieza a cobrar el IVA de medicamentos y anticonceptivos para estimular la natalidad.
La ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA) entró en vigor este jueves 1 de enero con ajustes en las políticas aplicadas sobre todo el sistema de productos de salud reproductiva, incluidos los anticonceptivos orales, los métodos anticonceptivos de barrera, los dispositivos intrauterinos y los productos auxiliares de detección.
De esta manera, a partir de ahora los preservativos y las píldoras anticonceptivas estarán sujetos a un impuesto sobre el valor añadido del 13%, el porcentaje normal para la mayoría de los bienes de consumo.
En el pasado la política de exención fiscal garantizó la accesibilidad de los productos anticonceptivos básicos. Sin embargo, con la aceleración de la construcción de una "sociedad favorable a la natalidad", la demanda de la población en materia de productos de salud reproductiva "cambió de manera paulatina".
La reforma se enmarca en una batería más amplia de medidas impulsadas por Pekín para incentivar la natalidad, en un contexto marcado por la caída sostenida de los nacimientos, el envejecimiento de la población y el descenso en el número de matrimonios.
China: la natalidad en caída libre
Esta medida se da en un contexto donde la población china cayó por tercer año consecutivo y los expertos advierten de que el descenso continuará.
En 2024 solo nacieron 9,54 millones de bebés, menos de la mitad que en 2016 tras el fin de la política del hijo único. Esta caída persistente generó alarmas sobre el envejecimiento de la población y sus impactos económicos y sociales, incluidos desafíos para la fuerza laboral y el crecimiento económico a largo plazo.
Aunque las autoridades desplegaron incentivos y campañas para fomentar la formación de familias, las políticas económicas y sociales de mayor alcance fueron más determinantes que un ajuste tributario en productos anticonceptivos.
- Temas
- China





Dejá tu comentario