La campaña anticorrupción del gobierno de Xi Jinping volvió a golpear a la primera línea del poder en China. Esta vez, el dirigente apuntado es Ma Xingrui, integrante del Politburó del Partido Comunista Chino, quien quedó formalmente bajo investigación por supuestas violaciones graves a la disciplina partidaria y a la legislación vigente.
El anuncio fue realizado por los organismos encargados del control interno dentro del sistema chino: la Comisión Central de Control Disciplinario y la Comisión Nacional de Supervisión. Como ocurre habitualmente en este tipo de casos, la comunicación oficial no incluyó precisiones sobre los hechos que se le atribuyen al funcionario.
La apertura del expediente tiene un peso político particular porque Ma pasa a ser el tercer miembro del Politburó investigado desde el inicio del actual mandato, que comenzó en 2022. Se trata de uno de los órganos más influyentes del Partido Comunista, integrado por un grupo reducido de dirigentes que concentran buena parte de las decisiones estratégicas del país.
Un dirigente de peso dentro del esquema oficial
Hasta julio de 2025, Ma Xingrui se desempeñó como jefe del Partido en Xinjiang, una región especialmente sensible para Beijing por su ubicación estratégica, su valor geopolítico y las tensiones ligadas a su diversidad étnica. En los últimos meses, su ausencia en actividades oficiales había despertado rumores, sobre todo después de que no apareciera en citas políticas de relevancia como las llamadas Dos Sesiones.
Antes de su paso por Xinjiang, el funcionario había construido una trayectoria destacada dentro del aparato estatal. Fue gobernador de Cantón y también ocupó cargos vinculados al trabajo rural en la estructura central del Partido. A eso se suma un pasado técnico en el sector aeroespacial, donde participó de iniciativas asociadas al programa espacial chino.
Su nombre también volvió a quedar en el centro de la escena después de que fuera investigado Guo Yonghang, un dirigente considerado cercano a él y con quien compartió etapa política en Cantón. Ese antecedente incrementó las especulaciones sobre una posible avanzada sobre su círculo más próximo.
La investigación contra Ma se inscribe en una ofensiva más amplia que en los últimos meses alcanzó a figuras de alto rango tanto del ámbito político como militar. La depuración impulsada por Xi Jinping ya tocó a mandos importantes de las Fuerzas Armadas y a distintos sectores de la administración.
Desde que llegó al poder en 2012, Xi convirtió la lucha contra la corrupción en uno de los ejes de su gestión. Esa política permitió exponer numerosos casos de sobornos, enriquecimiento ilícito y abuso de poder, aunque también alimentó lecturas que la interpretan como una herramienta para disciplinar rivales y consolidar aún más el control interno dentro del Partido Comunista.
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