Colas y embotellamientos marcaron llegada del euro
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Contradiciendo las recomendaciones del Banco Central Europeo (BCE), muchos taxistas y comerciantes alemanes se vieron obligados a devolver el cambio en marcos, por no contar con suficientes euros, y esta situación se repitió en otros muchos países de la unión monetaria. El portavoz del Bundesbank, Ulrich Brueggemann, admitió que el marco seguía prevaleciendo en las primeras operaciones, aunque expresó que no hubo ningún inconveniente en el retiro del nuevo efectivo. En Austria, la nueva moneda fue recibida con frialdad.
Otros ciudadanos prefirieron usar tarjetas para hacer sus pagos, algo que desde hace tiempo fue también recomendado por el BCE y otros responsables financieros, para ayudar a que haya suficiente efectivo en la nueva moneda al comienzo.
El responsable de billetes del BCE y miembro de su Comité Ejecutivo, Eugenio Domingo Solans, recomendó «realizar pagos exactos para facilitar las transacción a los minoristas».
Por otra parte, hubo enormes congestionamientos de tránsito en autopistas de Roma y Milán, en las que los empleados de las casillas de peaje luchaban por entenderse con las monedas viejas y las nuevas.
Infravalorado
En Francia, los cajeros automáticos distribuyeron 180 millones de euros, informó el gobernador del Banco de Francia, Jean-Claude Trichet. En cuanto a la paridad del euro con el dólar, el funcionario estimó que la moneda europea está «infravalorada» (u$s 0,88 por unidad).
La oposición conservadora de Gran Bretaña aprovechó la ocasión para rechazar nuevamente la incorporación de su país a la zona euro, mientras el gobierno laborista subrayaba que el éxito de la nueva moneda beneficiará enormemente al país. En una entrevista con la BBC, el presidente de la Unión Europea Romano Prodi señaló que los británicos tienen la «maravillosa» oportunidad de decidir por sí mismos si adoptan al euro en reemplazo de la libra esterlina.
Mientras tanto, las famosas cadenas de tiendas Marks & Spencer y Harrods habilitaron cajas para recibir pagos en euros.
El euro es la moneda de curso legal también en partes de la República federativa de Yugoslavia: Montenegro, que aspira a independizarse; y Kosovo, actualmente bajo protectorado internacional.
Según los datos oficiales, el valor total de las monedas y billetes distribuidos alcanza los 144.000 millones de euros, y ya se han fabricado 74 por ciento de las monedas y 40 por ciento de los billetes necesarios para sustituir a las divisas nacionales.




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