10 de diciembre 2004 - 00:00

Colombia: histórico desarme paramilitar

Tibú, Colombia (AFP, Reuters) - Unos 1.500 hombres del bloque más temido de los paramilitares colombianos entregarán sus armas hoy, en el paso más importante del proceso de desmovilización y reingreso a la vida civil de los milicianos de las Autodefensas Unicas de Colombia (AUC).

La entrega, que se producirá en el municipio de Tibú, fronterizo con Venezuela, comprende al jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, sobre quien pesa un pedido de extradición por parte de Estados Unidos por causas de narcotráfico.

Según lo previsto, los miembros del Bloque Catatumbo entregarán sus armas en un acto que encabezarán el jefe paramilitar y el alto comisionado de paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, en una finca de la aldea Campo Dos. Junto al jefe político de las AUC, Ernesto Báez, Mancuso, un ganadero de ascendencia italiana con más de dos décadas de lucha antiguerrilla, se desmovilizará y continuará al frente del proceso de paz que llevan a cabo esa organización de extrema derecha y el gobierno de Alvaro Uribe.

Tras entregar a Restrepo su fusil, Mancuso viajará a la norteña localidad de Santa Fe de Ralito, donde rige una suspensión de órdenes de captura, en espera de la decisión del presidente Uribe sobre el pedido de extradición en su contra.

• Preámbulo

«Eso es un asunto que decidirá el señor presidente en su momento. Lo importante del paso de mañana (por hoy) es que 1.500 hombres del Bloque Catatumbo se desmovilizarán, uno de los grupos más poderosos de las Autodefensas dejará de existir», declaró Restrepo.

Como preámbulo a esa desmovilización, un grupo de 147 miembros del Bloque Cundinamarca se desmovilizaron ayer en la localidad de Yacopí (180 kilómetros al norte de Bogotá), en una ceremonia presidida por Restrepo y el jefe del grupo,
Luis Eduardo Cifuentes, alias «El Aguila», quien a fines de los años '80 recibió apoyo económico del jefe militar del Cartel de Medellín, Gonzalo Rodríguez Gacha, alias «El Mexicano».

El Bloque Catatumbo es el más numeroso de las 11 estructuras de las AUC que deberán desmovilizar a 3.000 combatientes antes del 31 de diciembre, según lo acordado. El 25 de noviembre, 452 paramilitares se desarmaron en la región de Urabá (600 kilómetros al noroeste de Bogotá) y el pasado sábado otros 47 en el caribeño departamento de Magdalena. El gobierno aspira a que a fines de 2005 se complete el desarme total de los 30.000 hombres de las AUC.

El Catatumbo es, además, uno de los bloques más poderosos de las AUC, tanto por su preparación militar, como por su beligerancia y su fortaleza económica.
Muchos campesinos no tienen otra opción que dedicarse a sembrar o recolectar coca en una zona de producción de la hoja a gran escala, principalmenteen El Tarra y Tibú, con unas 30.000 hectáreas de cultivos ilícitos, que luego comercializa las AUC.

A punta de asesinatos selectivos y masacres, el Bloque Catatumbo llegó en 1999 a disputar el control de la región a las guerrillas comunistas, principalmente al frente 33 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque también al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Esta facción de las AUC es la que más violó el cese de fuego decretado el 1 de diciembre de 2002 para iniciar un mes después un proceso que busca sacar de la guerra a unos 20.000 paramilitares antes de 2006, con 211 asesinatos y 44 masacres colectivas, según la ONG Progresar.

Asesinatos colectivos, incursiones armadas, desplazamientos forzados, campos minados, secuestros, bloqueos económicos, confinamiento de pobladores, forman el panorama que hace del Catatumbo una de las regiones de Colombia que más sufre los rigores de la guerra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar